No sólo se venderá el avión presidencial, sino todas las aeronaves de la Presidencia de la República, excepto cuatro helicópteros que serán ambulancias, aseguró Alfonso Romo.

“Claro que se va a vender todo (...) Y (ya) están haciendo el plan para vender las aeronaves, claro que sí (...) Por supuesto, de eso no hay duda”, respondió quien será jefe de la Oficina de la Presidencia en el siguiente gobierno federal que, a partir del próximo 1 de diciembre, encabezará Andrés Manuel López Obrador.

Y negó que el gobierno vaya a perder dinero por la venta de la flota aérea presidencial, en especial del Boeing 787-8 Dreamliner, adquirido durante el gobierno del expresidente Felipe Calderón y estrenado en febrero del 2016 por el presidente Enrique Peña Nieto.

“No habrá pérdida” por vender el avión presidencial, sostuvo, toda vez que se compró cuando la paridad cambiaria peso-dólar estaba en 13 pesos y ahora ronda los 20, en promedio.

“De que se van a vender (las aeronaves), se van a vender (...) Es una promesa de campaña y así va a ser”, afirmó.

Detalló que la venta del avión presidencial se realizará a través de licitación. “Una licitación transparente y pública”.

De acuerdo con el decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2018, se aprobó invertir este año 451 millones 492,004 pesos para financiar la adquisición del Boeing 787-8 Dreamliner, del que se deben 7,560 millones 72,718 pesos.

Al finalizar el año en curso, la deuda del gobierno federal por la compra del avión presidencial ascenderá aún a 6,109 millones 679,645 pesos.