Han pasado unos tres meses desde que el sismo dañó severamente el conjunto de departamentos de Saratoga 714, colonia Portales, y aún no hay un plan de trabajo en forma con el que dos copropietarias se sientan confiadas para la reconstrucción del inmueble; tampoco hay respuestas a presuntas irregularidades que rodean el caso.

“Algo que creías haber conseguido se te viene abajo. Te angustia la incertidumbre de volver a empezar”, y lo que más duele: “Vivir en carne propia la corrupción”, relató Blanca Eligio Velázquez, propietaria del departamento 203 del inmueble que hoy ya fue derruido.

Blanca Eligio Velázquez es profesionista y aunque no habitaba el apartamento, lo adquirió hace más de una década para, en un futuro, pagar los estudios universitarios de sus hijos. Estaba a punto de cerrar la venta del inmueble, cuando el sismo del 19 de septiembre dio un vuelco a sus planes.

En entrevista contó que en mayo del año en curso entraron a la calle y al terreno máquinas para derruir una construcción contigua que había funcionado como fábrica de etiquetas. Las vibraciones producidas hacían que cayeran cuadros y vajillas de departamentos vecinos.

Debido a ello, presentaron un escrito en la Delegación Benito Juárez para atender el caso, contó Eligio Velázquez. Fechado el 23 de mayo del 2017, se aprecia que los habitantes de los inmuebles afectados manifestaron su inconformidad por el malestar que causaba el golpeteo de las máquinas, entre otros puntos. Asimismo, solicitaron que se les informara sobre la situación legal que guardaba la obra.

Luego, vino el terremoto y el 714 de Saratoga colapsó, recargándose en la casa de al lado.  Las dudas comenzaron a surgir: ¿Habrá afectado el trabajo vecino al terreno y los cimientos de tal manera que coadyuvó al desplome? Pese a pedir información sobre la obra aledaña, las autoridades aún no dan respuesta, denuncian Eligio Velázquez y María Teresa Contreras Martínez, dueña del departamento 404.

“Antes y después del terremoto hay falta de transparencia, falta de información”, dijo Contreras Martínez, quien rentaba su apartamento para comprar lo necesario para mantener a su mamá, una mujer de 82 años que vive con su hermana.

En noviembre, tras el sismo, Blanca Eligio y otros afectados presentaron un juicio de amparo para detener la demolición, el cual tuvo efecto por unos días mediante una suspensión provisional. El recurso fue revocado ese mismo mes por representar alto riesgo de colapso.

De acuerdo con Eligio Velázquez y Contreras Martínez, dos veces han sido citados los copropietarios en la delegación con el fin de hablar sobre las opciones que existen para recuperar las viviendas.

Existen dos panoramas: un crédito o la construcción del edificio pero, o con menos metros cuadrados que tenían, o con más departamentos de los 16 que ya existían. Además, les han propuesto un fideicomiso, que a decir de Blanca Eligio, no está claro cómo se conformaría.

“El crédito es absurdo. Tengo 57 años, no voy a tener un crédito a 20 años”, además: “¿Cómo voy a pagar algo que yo ya pagué en algún momento?”, cuestionó  Contreras Martínez.

“A tres meses, sólo hay propuestas verbales, no hay compromisos por escrito, no hay detalles”, afirmó Eligio Velázquez quien señaló que no desistirá en su lucha.