Los defeños que radican en el extranjero serán los mas participativos en las próximas elecciones para renovar la Presidencia de la República.

De acuerdo con el Instituto Federal Electoral, 59,044 ciudadanos mexicanos que viven fuera del país emitirán su voto vía postal o a través de Internet; de ellos, 9,615 corresponden a capitalinos; le siguen los oriundos del Estado de México con 6,182 que sufragarán este 1 de julio y en tercer sitio se encuentran los tapatíos con 5,772. En contraste quienes emigraron del estado de Campeche al extranjero participarán en menor medida en los comicios, con 96 personas que solicitaron su derecho al voto; así como quienes residían en Baja California Sur, con 136 solicitudes.

 

La autoridad electoral detalló que 61,869 personas solicitaron la inscripción a la lista nominal de electores residentes en el extranjero, de los cuales sólo 59,044 cumplieron con todos los requisitos, por lo que 2, 825 mexicanos no podrán participar en los comicios electorales, porque presentaron inconsistencias en su documentación.

Por continente, el Instituto Federal Electoral especificó que América tiene a 49,905 electores; Europa, 8,194; Oceanía, 397; Asia, 450, y África, 98.

De Estados Unidos provendrá la mayoría de los sufragios, al concentrar 77%, es decir, 45,478; le sigue Canadá, con 2,806 votos; España, con 2,345; Alemania, concentra 1,421, y desde Francia provendrán 1,372 sufragios.

Y, aunque en mucho menor medida, también desde países ubicados en África se enviarán los votos de los mexicanos para elegir este 1 de julio al próximo Presidente de la República, ya que 98 connacionales participarán en la elección federal.

De acuerdo con los organizadores de las votaciones, del total de los votos, 60% lo hará por la vía postal; mientras que 40% lo realizará a través de Internet.

En el extranjero radican 4.6 millones de mexicanos; de ellos, 900,000 son ciudadanos del Distrito Federal, según la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las comunidades de la ciudad de México.

veronica.macias@eleconomista.mx