El pleno del Senado de la República aprobó anoche, en lo general, la reforma educativa constitucional que se acordó como parte del Pacto por México, impulsado por el gobierno de Enrique Peña Nieto, el PAN, el PRD y el PRI, con la cual se crea un servicio profesional docente.

Al cierre de esta edición, el pleno del Senado analizaba las reservas a la minuta enviada por la Cámara de Diputados. Los senadores hicieron cambios a la minuta para estipular cuestiones como que el Estado debe garantizar la calidad de la educación obligatoria, por tanto se devolverá a la Cámara baja. Por la tarde, la Mesa Directiva senatorial decretó un receso en el pleno, espacio en el cual dio tiempo para dictaminar en las instancias legislativas.

En las comisiones unidas de Educación, Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos Segunda, el PAN y del PRD hicieron observaciones sobre ciertos temas, como la permanencia de maestros y los paros de labores en escuelas.

Incluso los representantes del sol se abstuvieron en la votación en comisiones para ir a una consulta con los demás integrantes de su grupo parlamentario antes de la votación en el pleno. Por la mañana, el senador Juan Carlos Romero Hicks describió que legisladores de su partido, el PAN, presentarían una iniciativa de reformas con temas que la minuta de diputados no contenía, desde su perspectiva.

Una es el tema de democracia, transparencia y rendición de cuentas en el sector público, en el apartado B; segundo, que se haga una revisión de condiciones generales de trabajo por (parte de) la Secretaría de Educación Pública para ver las licencias, comisiones, el estatus de cada persona.

Tercero, el aspecto que tiene que ver con las repercusiones cuando de repente puede haber una conducta inapropiada que no sea bien el mecanismo de huelga, sino un paro ilegal y que tenga sanciones en algunas conductas aisladas (...) y cuarto, que se tenga mucho cuidado en las consecuencias de la evaluación, particularmente en la parte de la permanencia , explicó el panista. Así, la reforma constitucional avalada anoche contempla dotar de autonomía al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), órgano que se encargaría de evaluar el sistema educativo nacional.

También contempla la creación de un Sistema de Información y Gestión Educativa. Con ello, durante el 2013, el INEGI haría un censo de escuelas, maestros y alumnos que permita a la autoridad tener, en una sola plataforma, los datos del sistema educativo.

Además, se contempla impulsar de manera paulatina, y conforme a la suficiencia presupuestal, escuelas de tiempo completo con jornadas de entre seis y ocho horas diarias, con el fin de aprovechar el tiempo disponible para el desarrollo académico, deportivo y cultural; así como la prohibición en escuelas de alimentos que no favorezcan la salud de los menores.