Managua.- Un tribunal de Nicaragua declaró este miércoles culpables de lavado de dinero y narcotráfico a 18 mexicanos que dijeron ser periodistas de la cadena mexicana Televisa cuando fueron detenidos en agosto con 9.2 millones de dólares, y su condena se anunciará el 18 de enero.

"Este judicial considera culpables" de los delitos de lavado de dinero, crimen organizado y tráfico internacional de estupefaciantes a Raquel Alatorre, señalada como cabecilla del grupo, y a sus 17 acompañantes, anunció el juez noveno de Distrito Penal de Juicio, Edgar Altamirano.

En el llamado "caso Televisa", los mexicanos ingresaron el pasado 20 de agosto a Nicaragua por el puesto fronterizo Las Manos, en seis camionetas con emblemas de la cadena mexicana, la cual negó tener vínculos con el grupo.

El juez argumentó que "no le queda duda" del lavado de dinero, porque no tuvo indicios a la vista de que el dinero "es bien habido". Estimó además que quedó demostrado que hay una organización ilícita que se moviliza por Centroamérica desde México, y que la defensa no aportó pruebas de la supuesta actividad periodística de los mexicanos.

La Fiscalía argumentó que los mexicanos, bajo la fachada de ser periodistas y técnicos de Televisa -con credenciales y emblemas de esa compañía-, se movían libremente por el país y por Centroamérica para transportar dinero de norte a sur, y a su regreso transportaban droga. En los vehículos ocupados se encontraron rastros de cocaína.

Poco antes de que el juez emitiera su veredicto, los mexicanos se declararon "inocentes" y pidieron "un juicio justo", aunque también perdón en caso de daños causados en el país.

"Me declaro inocente de los cargos y me pongo en sus manos", dijo con voz quebrada Juan Torres, señalado como el segundo al mando del grupo.

La Fiscalía llamó a testificar a 21 personas, la mayoría investigadores de la Policía, algunos con el rostro cubierto, y a cuatro empleados de un hotel donde se hospedaban los mexicanos en Nicaragua en sus frecuentes viajes.

Las pruebas de la Fiscalía incluyeron el dinero incautado, valiosas joyas, vehículos con equipos de última tecnología de telecomunicaciones y el detalle de los movimientos migratorios realizados por al menos cuatro de los acusados, entre ellos Alatorre -conocida como 'la jefa'-, en más de 40 viajes entre 2008 y 2012.

Las autoridades detallaron recorridos que realizaron desde su salida de México, y su paso por Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, registrados en los GPS instalados en los vehículos en que se movilizaban, y mostraron pasaportes e informes de llamadas telefónicas que hicieron entre julio y agosto pasado.

Tras la declaración de culpables, la Fiscalía y la Procuraduría pidieron la condena máxima para cada delito, que en el caso de Alatorre suman 36 años de cárcel y para el resto de los acusados 34 años, pero la pena máxima en el país es de 30 años de prisión.

Durante el proceso, los acusados mantuvieron su versión de ser empleados de Televisa. La Fiscalía presentó un informe según el cual Alatorre hizo desde su celular -decomisado por la policía- 106 llamadas a México supuestamente a un alto ejecutivo de esa cadena, lo cual aún no está aclarado.

Tras negar cualquier vínculo con los acusados, Televisa interpuso demanda en Nicaragua contra éstos por usurpación de sus emblemas.

En sus alegatos, la abogada defensora Johana Fonseca dijo que la Fiscalía no probó los cargos imputados, la procedencia ilícita ni el destino final del dinero, y señaló que el único delito atribuible a sus clientes es defraudación aduanera.

Las autoridades estiman que este es uno de los golpes más contundentes asestados al narcotráfico, el segundo caso de relevancia este año tras desarticular -afirman- a una red de apoyo logístico encabezada por el empresario de espectáculos, Henry Fariñas, herido en el atentado donde murió el trovador argentino Facundo Cabral en Guatemala en julio del 2011.

Tras la ofensiva antidrogas lanzada en México, los carteles han desplazado sus acciones a Centroamérica, la zona sin conflicto bélico más violenta del mundo, según la ONU.

klm