En México, cuatro de cada 10 personas privadas de la libertad no tienen una sentencia, reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En la undécima edición del Censo Nacional de Gobierno, Seguridad Pública y Sistema Penitenciario Estatales 2020, se precisó que al cierre del 2019 los 241 centros penitenciarios del país contaban con una ocupación de 97.7 por ciento.

Lo anterior, al documentar que existe a nivel nacional una capacidad instalada de 158,994 espacios, mientras que en 2019 se encontraban privadas de la libertad 155,400 personas en los centros penitenciarios.

El año pasado se registró el ingreso de 102,700 personas a los centros penitenciarios y 1,452 más a los centros especializados de tratamiento o internamiento para adolescentes.

Por estados, Baja California fue la entidad que concentró el mayor número de personas ingresadas en 2019, al reportar 13,232 casos.

La población penitenciaria está integrada en su mayoría por hombres, que agrupan 92.6% del total.

En 2019, en contraparte, hubo 92,057 egresos de los centros penitenciaros y 1,304 de los centros de internamiento.

El Estado de México se posicionó como la entidad con el mayor número de egresos (11,500). Del total de egresos a nivel nacional, 92.7% eran hombres y 7.3% eran mujeres.

Con relación al estatus jurídico de las personas privadas de la libertad en los centros penitenciarios, 58,753 se encontraban sin sentencia; en cambio, 96,647 personas contaron con sentencia. Se estimó que el número de delitos cometidos por las personas privadas de la libertad alcanzó los 249,601; es el robo el de mayor frecuencia (34.6%), seguido del homicidio (19.6%).

maritza.perez@eleconomista.mx