Mtro. Julio Jiménez, especialista de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle

En la vertiginosa vida política de nuestro país, no existen las sorpresas, sólo hay sorprendidos.

En un escenario económico complejo, con un país agraviado por la inseguridad, vulnerado por la injusticia, burlado por la impunidad y agobiado por la corrupción, a nadie le sorprenden  los arrebatos políticos que cada día son más comunes, José Antonio Meade es un economista y abogado de amplia experiencia profesional y reconocido prestigio como funcionario público, sin lugar a dudas es la consecuencia de una estrategia magistral de operación del poder político.

El destape de Meade es un hecho sin precedente en la vida política del PRI, ya que representa la candidatura perfecta para un partido político con una profunda crisis de credibilidad y carente de un candidato con el reconocimiento necesario para garantizar el triunfo en la jornada  electoral del próximo año, es evidente que los oportunos cambios a los estatutos del PRI, aprobados en su pasada asamblea nacional, no eran más que el inicio de un plan maestro para consolidar la candidatura de un aspirante ajeno a los escándalos de corrupción, con el valor agregado que representa no ser militante del PRI, la garantía de su reconocido prestigio y gran capacidad de negociación y operación política.

Los retos que deberá afrontar son diversos y muy complejos:

A) En materia de seguridad nacional y combate a la delincuencia: De acuerdo con el diagnóstico publicado por la ONG Semáforo Delictivo, Santiago Roel estimó que este año cerrará con alrededor de 24,000 homicidios dolosos, cifra con la cual el país rompería el récord de violencia, pues el año más violento del que se tiene registro es el 2011, cuando el país tuvo un saldo total de 22,855 homicidios dolosos. En octubre de este año se registraron 2,371 carpetas de investigación por homicidios dolosos, que representa 2,764 víctimas, es decir, casi cuatro personas fueron asesinadas en México cada hora, hemos roto el récord de homicidios registrados en el país en los últimos 20 años.

B) En materia económica y deuda pública.  De acuerdo con las cifras publicadas por el Banco de México, el costo financiero de la deuda aumentó en 10.0% real.

El saldo de la deuda neta del gobierno federal se situó en 7 billones 3,100 millones de pesos, mientras que el observado al cierre del 2016 fue de 7 billones 193,000 millones de pesos.

La deuda neta del sector público federal al cierre de agosto del 2017 se ubicó en 9 billones 338,000 millones de pesos, mientras que el saldo observado al cierre del 2016 fue de 9 billones 693,200 millones de pesos. La deuda interna neta del sector público federal fue de 5 billones 945,100 millones de pesos, mientras que la deuda externa neta del sector público federal se ubicó en 189,800 millones de dólares (equivalente a 3 billones 392,900 millones de pesos).

C) En materia de combate a la corrupción e impunidad.

“La noche de Iguala” es considerado uno de los capítulos más negros en la historia del país.

Tendrá un gran reto para dar una respuesta que aclare los lamentables hechos del pasado 26 de septiembre del 2014.

D) En materia fiscal y financiera. Tendrá que poner en marcha un programa de reformas que prevengan, combatan y erradiquen la fuga de capitales y la evasión fiscal.

Mtro. Salvador Mora, Catedrático de la UNAM.

La candidatura de José Antonio Meade está en separarse del gobierno de Enrique Peña Nieto. El presente proceso electoral se define entre dos propuestas antagónicas que se volcarán a la búsqueda de un elector que se siente agraviado y en deuda por un gobierno que deja pendientes importantes; el discurso basado en el miedo al cambio y por ende promotor del rumbo de modernización que implica el libre mercado es el que mejor describe a la alianza que encabeza el PRI.

Convencer al elector del proyecto de continuidad bajo la candidatura de Meade es el punto central de la estrategia del probable abanderado priista. El tema no es si se ha elegido un simpatizante del PRI, dato menor si advertimos la desgastada imagen de sus hoy compañeros de partido. La disciplina priista resuelve diferencias pero el dilema es externo en un elector que demanda soluciones concretas.

Mtro. Rafael Morales, analista político y catedrático de la UNAM.

Para el futuro candidato del PRI el escenario electoral es complejo en extremo: defender las reformas estructurales de la administración saliente y al mismo tiempo proponer modificaciones en su propia agenda, para infundir la imagen de un hombre nuevo, con un proyecto político propio. Lo primero requiere una estrategia de persuasión para tratar de hacer creíble que tales cambios estructurales están en vía de producir resultados específicos pero, sobre todo, que existe algo nuevo hacia adelante, algo más que sólo dar continuidad a las mismas reformas. Lo segundo es más arriesgado, según si el propio Mead busca hacerse su propio lugar dentro del grupo gobernante, porque sin más fuerza que la de la amistad de Luis Videgaray, Mead aparece como el candidato de nadie, sin partido, corriente o grupo que pueda arroparlo, al menos durante los próximos meses de la campaña electoral.

Dr. Juan Reyes del Campillo, profesor-investigador de la UAM-Xochimilco.

El momento estelar de la política en México cambió del día del destape del candidato del PRI. Por ello, para obtener la Presidencia, al candidato priista ya no le alcanza con los votos de los sectores del partido, requiere de muchos más. Sin embargo, necesita de una organización disciplinada, lo cual sólo se puede lograr mediante un equilibrado reparto de posiciones.

También se requiere  apoyo ciudadano, de un electorado independiente que se motive con las propuestas del candidato. El verdadero amarre de la disciplina partidaria vendrá cuando se seleccionen los candidatos al Senado y a la Cámara de Diputados así como a las gubernaturas, alcaldías y congresos locales. Por otra parte, mucho dependerá de las propuestas que a lo largo de la campaña presente el candidato. Por mucha exposición mediática que tenga, si no se combinan exitosamente estos dos elementos, la campaña no llegará a buen puerto.

Mtro. Telésforo Nava, profesor de la Universidad Autónoma de México, campus Iztapalapa.

En la elección en la que el PRI participe poco importa quién es su candidato. Lo fundamental para éste es el apoyo financiero y político que le ayudará a violentar las normas electorales y “triunfar”. Carisma, conocimiento de la realidad nacional, todo se le construirá, hasta dividir a los opositores.

Resultado: nadie mejor que él, ya desde niño jugaba a la Presidencia. Las fisuras que la disputa interna dejó en el PRI, el ucase presidencial las arregla. Falta de know how político, perfil acartonado de tecnócrata, que un día se solaza con lo peor del corporativismo y al siguiente discursa sobre la racionalidad macroeconómica, candidato de un presidente con una reducida aceptación, todo será relativizado con publicidad y sobre todo con la operación para conseguir los votos que se requieran, al precio que sea. Las instituciones que organizan y califican los procesos electorales están bajo riguroso control. El PRI sí sabe cómo hacerlo.

erp