Presidentes municipales de localidades que no han registrado casos positivos de Covid-19 coincidieron en que el apoyo de las y los habitantes de los municipios ha sido fundamental para mantener las cifras de contagios en cero, pero reconocieron que sus comunidades no están preparadas para enfrentar la pandemia.

Entrevistado por El Economista, el presidente municipal de San Andrés Teotilálpam, Oaxaca, Miguel Ángel Díaz, aseguró que se ha mantenido en comunicación con las autoridades estatales para el control de la pandemia, y se han cumplido los protocolos para prevenir contagios como: la sana distancia, el uso de cubrebocas, la suspensión de actividades y el control del acceso al municipio.

“Nosotros tenemos un filtro a la entrada del pueblo para limitar el acceso. No dejamos entrar a todas las personas, principalmente de la Ciudad de México. Nosotros estamos cuidando a las personas y para que no venga una persona contagiada”.

El presidente municipal explicó que a través de altavoces se ha mantenido informado al municipio —perteneciente al distrito de Cuicatlán—, ya que se han suspendido las reuniones, tanto de autoridades como las fiestas patronales, pero aseguró que su localidad no está preparada para enfrentar algún caso positivo de Covid-19.

“Nada más contamos con una clínica del IMSS en el municipio. No nos han apoyado las autoridades, nosotros hemos pedido ayuda porque nuestra clínica es muy pequeña y necesitamos una más amplia y equipada”, declaró.

En tanto, el presidente municipal de Santa Catarina Ticuá, Tlaxiaco, Oaxaca, Irineo Nicolás, explicó que al igual que otros ayuntamientos, se han atendido las recomendaciones emitidas por la Secretaría de Salud federal, pero a las personas que provienen de la capital del estado, así como de la Ciudad de México, se les solicita mantener resguardo domiciliario por 15 días; sin embargo, no todos acatan la petición.

El edil del municipio ubicado en la sierra sur de la entidad recordó que hace unos meses el Congreso local aprobó un decreto en el cual se establece que las y los presidentes municipales que no acaten las normas sanitarias emitidas para prevenir los contagios del nuevo coronavirus, serán revocados de su mandato.

“Constantemente nos hacen llegar oficios, incluso el Congreso del Estado solicitó evitar las reuniones, ya que se corre el riesgo de ser desconocidos. En ese caso preferimos suspender las fiestas patronales. Es diferente a que los habitantes me desconozcan a que quiten todo el ayuntamiento”, enfatizó.

Asimismo, reconoció que la contingencia sanitaria afectó la economía de su localidad, debido a que las y los pobladores de Santa Catarina Ticuá no pueden salir a trabajar a la ciudad u otros municipios. También indicó que es necesario reforzar las instalaciones de la clínica de salud de la demarcación.

“Nuestra autoridad federal está tratando de apoyar a la gente pobre. Aquí en la clínica no tenemos más que una doctora, una enfermera y un dentista, no tenemos más. Francamente, no está preparada la clínica para un caso de estos, por esa razón hemos solicitado a las y los habitantes que se cuiden”.

Por su parte, el presidente municipal de Coyomeapan, Puebla, David Rosas, aseguró que las y los pobladores tienen miedo a la enfermedad, pero consideró que entre los factores por los cuales no se registran casos positivos en el municipio que dirige, es por la salud de las y los habitantes, y las tradiciones ancestrales.

“A pesar de que el municipio se encuentra en una zona vulnerable, ya que hay un clima predominantemente frío, las personas hacen mucho ejercicio, trabajan y se mantienen físicamente sanos. Otro punto importante es que muchas personas recurren a la medicina tradicional ante los primeros síntomas de cualquier enfermedad”.

marisol.velazquez@eleconomista.mx