“Quien estime inconsistencias, irregularidades o incorporaciones” en el padrón de electores, “en violación de nuestra normatividad interna, estará en el derecho de impugnar”, respondió la dirigencia nacional del PRI, que preside Claudia Ruiz Massieu Salinas.

A través de un comunicado de prensa, negó “categóricamente haber recibido presiones, manifestaciones o instrucciones en la conducción del proceso” interno para la elección del nuevo presidente nacional y secretario general del Comité Ejecutivo Nacional priista para el periodo estatutario 2019-2023, sin precisar a qué se refería.

Quizá a que la víspera Ivonne Ortega Pacheco, aspirante a suceder en el cargo a Ruiz Massieu Salinas, denunció, vía redes sociales, la injerencia del expresidente Enrique Peña Nieto en el proceso interno de renovación de la dirigencia.

“La dirigencia del PRI cedió ante las presiones de quienes nos llevaron a la derrota para que Enrique Peña Nieto continúe mandando a través de Alejandro Moreno Cárdenas”, aseguró la exgobernadora de Yucatán, en referencia al gobernador de Campeche, cuya licencia fue aprobada por el Congreso local y ya está en condiciones legales de disputar la presidencia de su partido junto con al menos otros cuatro candidatos más.

Ortega Pacheco, José Narro y Ulises Ruiz, todos aspirantes al cargo, han manifestado su inconformidad con el padrón electoral que se utilizará en la elección del próximo 11 de agosto.

“Uno de los consensos fue que el padrón para la elección sea el validado por el INE en enero pasado, para no correr riesgos jurídicos, ni permitir injerencias ajenas al PRI en los procesos de afiliación”, declaró Ortega.

Narro no está de acuerdo con que se pretenda incorporar al padrón priista a más de 654,000 personas como nuevos militantes, de los cuales 488,000, casi 75%, son procedentes de Coahuila, CDMX, Campeche, Oaxaca y Michoacán.

En esos estados las nuevas afiliaciones, según Ruiz, fueron promovidas por Moreno Cárdenas, “el candidato de la cúpula”, como lo llama Ivonne Ortega.

“Con el mayor de los desaseos se incumplió con el acuerdo alcanzado” en el sentido de que el padrón que se utilice sea el que se entregó al INE el 23 de enero pasado, se quejó Narro.

El último dirigente nacional del PRI designado conforme a los estatutos y que debió terminar su periodo estatutario el próximo 19 de agosto fue Manlio Fabio Beltrones, quien tras los resultados electorales del 2016 renunció al cargo. Ruiz Massieu fue designada para concluir el periodo 2015-2019.