El representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU- DH), en México, Jan Jarab advirtió que la corrupción sistemática puede convertirse en facilitador de violaciones a las garantías fundamentales y obstáculo para la procuración de justicia.

Durante la presentación del informe “Corrupción que mata”, elaborado por la organización mundial Open Society Justice Initiative (OSJI), Jarab declaró que :" Ya no consiste en actos corruptos individuales, sino que es sistemática, y genera violencia e impunidad".

Abundó en que cuando esta situación se presenta, los países pierden su capacidad de cumplir con sus obligaciones en materia de derechos humanos y las consecuencias estructurales permean el funcionamiento del propio Estado.

"Puede haber una corrupción sistemática donde el Estado pierda la capacidad de tomar decisiones autónomas que busquen el bien común, y es abiertamente coptado, ya sea por intereses económicos, bandas criminales o por la propia clase política para obtener ventajas personales” reiteró.

Jan Jarab recordó que el Alto Comisionado de la ONU- DH, Zeid Ra’ad Al Hussein, realizó 14 recomendaciones a México, luego de una visita oficial al país en 2015. La primera de ellas fue crear in consejo asesor para proponer estrategias contra la impunidad, con la participación de expertos nacionales e internacionales.

Por su parte, James Goldstone, Director Ejecutivo de Open Society Justice Initiative manifestó que: “México necesita asistencia internacional si realmente se desea que algún día se haga justicia por la corrupción que hace posible la comisión de crímenes atroces”.

ana.langner@eleconomista.mx