Andrés Manuel López Obrador realizó una intensa gira por cuatro delegaciones de la Ciudad de México, donde abordó temas diversos. Se pronunció en contra de la reimpresión de las boletas electorales; criticó el sobrecosto del Tren México-Toluca; defendió a Nestora Salgado; confirmó un acercamiento con empresarios y aseguró que su adversario Ricardo Anaya “ya se cayó, políticamente hablando”.

Su primer mitin fue en la explanada de la delegación Tlalpan, donde dijo que no le genera ningún problema de conciencia que le llamen “populista”. Y precisó que seguiría viviendo en su casa de Tlalpan hasta que su hijo menor, Jesús, ingrese a la secundaria en el 2019, por lo que ya podría rentar una casa cerca de Palacio Nacional.

En entrevista, López Obrador confirmó el acercamiento de su asesor Alfonso Romo con el empresario e integrante del Consejo Mexicano de Negocios, Alejandro Ramírez, para decirles a los empresarios que no está en contra de la iniciativa privada.

El candidato se pronunció en contra de la propuesta del PAN para reimprimir las boletas electorales, ya sin el nombre de Margarita Zavala.

Por otra parte, López Obrador dijo que no hay posibilidad de cancelar la candidatura de Nestora Salgado como candidata de Morena al Senado, porque no tiene “ningún antecedente penal, no hay ningún ilícito”.

En Magdalena Contreras, López Obrador reiteró que se someterá a la revocación del mandato a los tres años en un eventual gobierno.

Prometió que al finalizar la gestión, en el 2024, “vamos a poder decir si limpió a México de corrupción”.

El aspirante presidencial aseguró que su adversario Ricardo Anaya ya “se cayó políticamente hablando, se derrumbó” y aseveró que llama al voto útil como su último recurso. “¿Pero qué hará la gente del PAN votando por Anaya o la gente del PRI votando por Anaya? El voto útil es para transformar a México, el voto útil es para acabar con la corrupción”, aseveró.

En Cuajimalpa, cuestionó el sobrecosto en la construcción del Tren México-Toluca.