El activista Julián LeBarón denunció que las amenazas e intimidaciones del crimen organizado continúan hacia las comunidades que habita la familia, como el rancho La Mojina, en el municipio de Buenaventura, Chihuahua.

Luego de reunirse con el secretario general de Gobierno del estado norteño, Luis Fernando Mesta Soulé, LeBarón acusó que las autoridades estatales están coludidas con el crimen organizado, al asegurar que los responsables de la masacre del pasado 4 de noviembre se pasean por la zona con total impunidad.

Comentó que desde hace años los delincuentes mantienen presión en contra de los pobladores, amenazándolos con destruir su comunidad.

Señaló que hasta el momento más de un centenar de personas de la comunidad mormona ha abandonado sus residencias y regresaron a Estados Unidos para evitar ser víctimas de otra masacre.

LeBarón reiteró que el ataque no se trató de una confusión, como lo dieron a conocer autoridades federales y confió que con la llegada de elementos del FBI se esclarezcan los motivos.