Las muertes causadas por la actuación del narcotráfico han alcanzado niveles históricos en lo que va del 2018, de acuerdo con datos de Lantia Consultores.

Entre enero y abril hubo 7,331 ejecuciones adjudicadas a bandas criminales como el Cártel de Sinaloa o el Cártel Jalisco Nueva Generación, mientras que para el mismo periodo del año pasado, el más violento desde que se llevan registros en el país, se contabilizaron 5,700 ejecuciones, es decir, un aumento de 28.6% en las muertes.

Enero empezó con un repunte importante de violencia ya que se contabilizaron un total de 1,970 ejecuciones, 14.5% más en comparación con el mes de diciembre del 2017, cuando hubo 1,720 muertes.

Además del aumento nominal al inicio del año, fueron 23 las entidades del país que registraron incrementos de ejecuciones con respecto el mes anterior, diciembre.

Guanajuato es la entidad que mayor número de ejecuciones ha registrado entre enero y abril con un total de 926, le sigue Baja California (768) y en tercer lugar ubica Guerrero (695).

Los análisis realizados por Lantia de los primeros cuatro meses del año sobre las ejecuciones indican, por ejemplo para abril, que la violencia generada en Baja California está relacionada con los enfrentamientos entre el Cártel de Sinaloa y la alianza generada por el Cártel de los Arrellano Félix y el Cártel Jalisco Nueva Generación, por el control de trasiego de drogas hacia Estados Unidos.

Para Guanajuato, la consultora analizó la situación de la entidad en el mes de febrero, en donde señala que las ejecuciones son resultado de los enfrentamientos del “Cártel de Jalisco Nueva Generación, Los Zetas y organizaciones criminales locales (como el Cártel de Guanajuato) por el control del mercado de drogas y del robo de hidrocarburos”.

En entrevista, Eduardo Guerrero, fundador de Lantia Consultores, expuso que es probable que este 2018 se rebasen los registros del 2017.

“Los directivos de las agencias de seguridad perciben que ya están en su último periodo y están dedicados, me imagino, a armar su libro blanco; cómo van a reportar su gestión a las nuevas autoridades que lleguen el primero de diciembre y sí se nota desgano, se nota frustración y un claro abandono a una estrategia sostenida para contener el problema”, dijo.

En tanto que sobre los gobernadores y los munícipes, apuntó, ambos niveles rehúyen al tema en materia de responsabilidad, además que, en el caso de los alcaldes, muchas veces se encuentran “intimidados y controlados por el crimen organizado”.

La metodología utilizada por Lantia para contabilizar las ejecuciones, señaló Guerrero, consiste en analizar los reportes de ejecuciones dados a conocer por la prensa, para luego analizar ciertos patrones que se dan en los hechos, como el uso de armas de alto calibre, que los victimarios sean dos o más personas, que las ejecuciones se den en vía pública y establecimientos como bares, además de que se contabilizan los cuerpos encontrados en fosas clandestinas.