Con el retiro definitivo de Santiago Nieto como titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales (Fepade), el año podría cerrar con tres de las instituciones primordiales en procuración de justicia acéfalas, dejando al Senado de la República la responsabilidad de cubrir los espacios en un escenario que los propios legisladores califican de complejo para lograr acuerdos y de cara al arranque del año en el que habrá de elegirse a un nuevo presidente de la República.

Bajo este panorama, especialistas en la materia destacan la urgencia de comenzar con el proceso de convocatoria para nombrar al nuevo titular de la Fepade, así como aprovechar para reforzar la estructura de este organismo y abatir el rezago que presenta.

El viernes, la Mesa Directiva del Senado recibió la decisión de Santiago Nieto de retirar su objeción al proceso de separación de su cargo como fiscal.

Dicho documento fue enviado a la presidenta de la Junta de Coordinación Política, la senadora del PRI, Ana Lilia Herrera Anzaldo, quien convocó a este órgano de gobierno a una reunión este lunes.

El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara Alta, Ernesto Cordero (PAN), explicó que la Junta habrá de acordar si este órgano legislativo continúa o no con el proceso interno que se tenía para determinar la ratificación o remoción de Nieto.

En lo que respecta al nombramiento de un nuevo titular de la Fepade, corresponde al Senado lanzar la convocatoria de quien ocuparía dicho cargo hasta noviembre del 2018 (según el artículo transitorio de la reforma político-electoral del 2014). El funcionario deberá ser electo por las dos terceras partes de los senadores.

Al respecto, el coordinador de los senadores del PAN, Fernando Herrera, anunció que solicitará al Ejecutivo federal que explique las motivaciones y las facultades del encargado de despacho de la Procuraduría General de la República (PGR), Alberto Elías Beltrán.

Asimismo el legislador por Aguascalientes manifestó que es urgente, además, iniciar el proceso de elección del nuevo titular de la Fiscalía. “Mantendremos nuestra exigencia de que el fiscal electoral sea una persona proba, que goce de independencia y autonomía, y que sea ajena a cualquier interés partidista. No es deseable que la institución quede en manos de un encargado de despacho”, consideró.

Por su parte, el coordinador de los legisladores del PRD, Luis Sánchez Jiménez manifestó que tras el anuncio de Nieto, el reto actual es contar con un fiscal electoral autónomo lo más pronto posible.

Al fijar postura sobre el tema, el perredista Sánchez Jiménez advirtió que “la tentación de que pongan ahí a un encargado de despacho que se quede hasta después del 2018 puede ser grande para el gobierno federal y el PRI”.

El coordinador del PRD insistió en la necesidad de contar pronto con un nuevo fiscal que requerirá del aval de las dos terceras partes, “y vemos un escenario complejo para lograr acuerdos”.

En tanto, los senadores del bloque PT-Morena, Miguel Barbosa y Luis Humberto Fernández destacaron que pese a la decisión del extitular de la Fepade, el procedimiento sobre la remoción en la Cámara Alta no debe detenerse.

Barbosa Huerta, vicecoordinador político de la fracción puntualizó que el proceso de objeción a una destitución es un procedimiento constitucional que no queda sin materia al momento que Santiago Nieto enviara la carta. Abundó que aún debe desahogarse el procedimiento de objeción porque el Senado debe calificar las razones que tuvo el encargado del despacho de la PGR para llevar a cabo la remoción.

“Parálisis”

Consultado sobre el tema, el exconsejero del Instituto Federal Electoral (IFE), Rodrigo Morales Manzanares, señaló que el país se ubica frente a una condición anormal en términos de la falta de titulares a la PGR, la Fepade y la ausencia de fiscal anticorrupción, situación que “urge normalizar”.

De cara a la elección más grande en términos de cargos políticos a renovar, Morales Manzanares sugirió aprovechar la oportunidad que una nueva convocatoria traería, para repensar el refuerzo de la Fiscalía, porque será mucha la carga de trabajo.

Señaló que agilizar los procesos para que sean cubiertos los titulares, tanto en la Fepade como en la PGR y se nombre al fiscal anticorrupción, dependerá de la voluntad política.

Regresar a la normalidad antes de cerrar el año es un proceso urgente que debería cubrir la Cámara Alta, opinó el exconsejero del Instituto Federal Electoral.

Sobre las tensiones existentes entre las fuerzas políticas, dijo que “los partidos se tienen que dar cuenta que nadie gana en esta parálisis. Es un pierde-pierde, no es que estén ganando posiciones al adversario (...) Aquí todo mundo perdemos con esta parálisis en términos de nombramientos”.

En tanto, Ricardo Peralta, académico de la UNAM y candidato a fiscal anticorrupción coincidió en que este momento que se vive en el Senado presenta la oportunidad para que se busque fortalecer a la Fepade y garantizar que se separe el compromiso político entre quienes designan y el designado.

Para el exconsejero del otrora Instituto Electoral del Distrito Federal, Eduardo Huchim, es necesario objetar la destitución, independientemente de lo manifestado por Nieto.

En caso de no restituir a Nieto, dijo Huchim, el Senado tiene la obligación de nombrar a alguien con antecedentes de haber actuado con autonomía. “Cuando se están afectando a las instituciones, estamos ante un problema mayúsculo para el proceso electoral que ya ha iniciado”, advirtió.

Jorge Márquez, catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, dijo que la destitución del fiscal a pocos meses de celebrarse la elección es una mala señal.

“La calificación de la legalidad de la elección depende en buena medida de la Fepade, porque seguramente habrá miles de denuncias durante el proceso electoral, la señal y simbolismo (que no haya fiscal) es muy grave”, dijo.

Aparte, Guillermo Farfán, investigador de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, expuso que para el nombramiento del próximo titular de la Fepade, deberá negociarse entre los partidos lo que despertará grandes dudas entre la ciudadanía respecto de su independencia.

“El problema principal ahora es si vamos a tener o no una Fiscalía independiente; pienso yo, si no fuera designado de manera particular por el presidente, de todos modos va a haber una serie de negociación poniendo en una duda enorme su autonomía porque va a tener que ser negociada con los partidos”, explicó.

Farfán señaló la necesidad de revisar los procedimientos de nombramientos, no sólo en la Fepade, sino en las demás instituciones prioritarias del país.

“Se tienen que vetar en todos los casos la posibilidad de que el presidente pueda intervenir en la designación, que sean procedimientos que impliquen formas de negociación que garanticen que quienes sean designados tienen la mayor autonomía posible”, dijo.

peNDIENTEs, TAMBIÉN MAGISTRADOS

La Cámara de Senadores tampoco ha elegido a los integrantes de la Sección Tercera y de cinco Salas especializadas en responsabilidades administrativas integrada por 15 magistrados, quienes se encargarán de atender y resolver los procedimientos administrativos sancionadores por faltas graves de servidores públicos o particulares.