El secretario de Economía, Idelfonso Guajardo Villarreal, se reúne con comisiones del Senado de la República para analizar los alcances de las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP-11).

Les expuso el proceso de negociación que se realiza en este acuerdo, del que se autoexcluyó Estados Unidos y en donde se busca beneficiar a los sectores productivos mexicanos para acceder a nuevos mercados.

“Los accesos inmediatos en el sector agroalimentario a Australia son de 99.9 por ciento; a Singapur de 100 por ciento; a Nueva Zelanda de 99 por ciento; a Brunei de 98.7 por ciento; a Malasia de 93 por ciento; a Japón de 50 por ciento; a Vietnam de 42.6 por ciento”, apuntó.

Dijo que estos son accesos inmediatos de productos mexicanos a esos países y mercados, como berries, aguacate, hortalizas, sandias, jarabe de agave, carne de res, cerdo, tomate, productos avícolas, yemas, huevo, miel, preparaciones alimenticias, frutas tropicales, entre otros.

Respecto a los productos sensibles, comentó que en el acuerdo original se establecía que nunca se podría vender huevo fresco y en el nuevo acuerdo del TPP-11 se liberalizará el mercado en 13 años.

Guajardo Villarreal agregó que en el tema del azúcar, en el que no se le podía vender nada a Japón, ahora se le estará vendiendo entre 20 mil y 25 mil toneladas. En el caso del atún aleta azul, que estaba excluido en el acuerdo original, ya se podrá acceder a ese mercado sin aranceles, en una década. 

Indicó que dentro de la negociación se protegió a los productores mexicanos y puso como ejemplo el caso de Nueva Zelanda, un país que vive de la producción de lana, lácteos, vinos y carne de borrego.

Sin embargo, México les dijo que el libre mercado en exportación de lácteos será imposible “y partir de esa negación, junto con los productores mexicanos” se estableció una cuota de acceso de 30 mil toneladas y después de una transición de casi 11 años, termina en 43 mil.

El titular de Economía subrayó que con el gobierno de Japón se negoció y acordó suspender beneficios a productos estadunidenses hasta que una nueva administración de Estados Unidos reconsidere su inclusión en el Acuerdo de Asociación Transpacífico.

Señaló que entre los cambios en el TPP-11, propuestos por México, está que este acuerdo puede entrar en vigor 60 días después de que seis de las 11 economías lo tengan ratificado.