En los últimos 16 meses han sido decomisados 320 mil productos de libre venta conocidos como milagro , con el fin de proteger la salud de la población, dio a conocer el titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), Mikel Arriola.

En entrevista, el funcionario federal comunicó que en julio próximo concluirá el análisis del Reglamento Sanitario para regular la publicidad y evitar así la difusión de mensajes engañosos sobre productos que supuestamente alivian y curan todo pero cuyo consumo puede dañar la salud.

Indicó que no cesará la labor de eliminar del mercado ese tipo de productos que afectan la salud de las personas y que de manera engañosa se promueven entre los consumidores.

No vamos a cesar, nosotros somos autoridad sanitaria y reguladora y las empresas que no cumplan con la publicidad y que vendan estos artículos al público serán los primeros sancionados en materia de publicidad, y después procederemos con todo el rigor de la ley a retirar los productos , advirtió.

Arriola explicó que en 2010 se retiraron del mercado 250 mil artículos que no cumplían con las expectativas que prometían y que además causaban daños graves a la salud, como al hígado, y en 2011 se han decomisado ya otros 70 mil productos.

Resaltó que el retirar del mercado dichos productos dañinos ha permitido regular de manera específica y con más peso las pautas publicitarias en medios de difusión masiva, como radio y televisión.

Indicó que la autoridad junto con la industria trabajan para formar un frente contra los productos milagro y proteger al público, y resaltó la necesidad de que el nuevo reglamento rescate la protección sanitaria y se proteja al consumidor sobre este tipo de artículos fraudulentos.

El titular de la Cofepris también comentó las medidas de seguridad para evitar que productos provenientes de los países asiáticos, en especial de Japón, puedan tener registros de radiación y sean introducidos a México.

La Cofepris trabaja con la Secretaría de Energía (Sener), que es la autoridad en materia nuclear, y es ella la que mide los niveles y riesgos de fenómenos como la fuga de radiación en la planta nuclear de Fukushima, en Japón, y plantea las medidas de seguridad que se tienen que aplicar para la importación de alimentos, puntualizó.

DOCH