Cinco ciudades mexicanas fueron ubicadas entre las 10 “más peligrosas del mundo” por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, como parte de su ranking del 2017.

De acuerdo con el décimo estudio de la ONG “Ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo”, el estado de Baja California Sur tiene dos municipios entre las 10 ciudades con mayores tasas de homicidios dolosos: Los Cabos, que se posicionó en el primer lugar a nivel mundial en el 2017, con un índice de 111.33 asesinatos por cada 100,000 habitantes; además de su capital La Paz, que se ubicó en el sexto lugar con una tasa de 84.79 eventos.

Las cinco ciudades mexicanas las completan Acapulco, Guerrero, que es posicionada en tercer lugar a nivel mundial con una tasa de 106.63 eventos; Tijuana, Baja California, que está en  quinto lugar con una tasa de 100.77 homicidios, y Ciudad Victoria, Tamaulipas, en octavo lugar, manteniendo una tasa de 83.32 ilícitos.

El ranking incluyó a 50 ciudades en todo el mundo, de las cuales en México se ubicaron 12 en total.

En el caso de Los Cabos, su tasa de homicidios es comparable con la capital de Venezuela, Caracas, que se posicionó en segundo lugar a nivel mundial en número de asesinatos y cuyo indicador para el año pasado fue de 111.19 homicidios dolosos por cada 100,000 habitantes.

El presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública, José Antonio Ortega Sánchez, detalló en entrevista que ambas ciudades comparten la problemática de la impunidad.

“En Los Cabos en el año 2016 tuvieron 61 homicidios (por cada 100,000 habitantes) y hoy subieron casi 500%(...) Yo esperaría que en Los Cabos tomen conciencia, esto los sacuda, y empiecen a abatir la impunidad creciente y a combatir a los grupos criminales de los cárteles del narcotráfico que operan en esa plaza”, dijo.

Ortega Sánchez añadió que pese a que el estudio no identifica si los asesinatos son entre los mismos integrantes de las bandas criminales o hacia la ciudadanía, sí se pudo observar que “hay una violencia tremenda en las calles”, generada por disputas entre las bandas que se pelean la plaza y que se agrava por “instituciones débiles que no han podido combatir esa impunidad”.

“La estrategia (federal) no funcionó. En los primeros años, desde el 2011, antes de que entrara el presidente (Enrique) Peña (Nieto), ya había un declive, ya venía hacia abajo la tasa de homicidios y en el 2015 empezó a repuntar.

“Entonces la estrategia ha fallado, la política pública ha fallado, se les ha subido la violencia, la impunidad ha crecido no solamente en el homicidio doloso, sino prácticamente en todos los delitos”, aseveró.

La corrupción, concluyó Ortega Sánchez, es el otro factor que ha detonado los altos niveles de impunidad en México y por ende los altos niveles de inseguridad.

Las otras ciudades que completaron el top 10 con mayores índices de asesinatos en el 2017 fueron Natal, Fortaleza y Belém en Brasil, así como Guayana ubicada en Venezuela.

El estudio presentado por la Organización No Gubernamental se realizó a través del análisis de las carpetas de investigación generadas en ciudades que publican vía Internet sus estadísticas delictivas y que tienen más de 300,000 habitantes.

hector.molina@eleconomista.mx