En el Senado de la República, la dificultad para lograr consensos políticos entre los diversos grupos parlamentarios, así como los propios conflictos al interior del PAN por la diferencia de visión del proceso de nombramiento del fiscal general provocaron que el proceso de renovación de la Mesa Directiva en la Cámara Alta se prolongara por más de 10 horas.

En una inusual votación, el blanquiazul se quedó con la presidencia de este órgano político. El senador Ernesto Cordero fue electo por el pleno del Senado con 77 de los 82 votos emitidos la noche de este jueves. En un principio, el relevo natural al órgano rector de la Cámara Alta quedaría en manos del PRI.

Sin embargo, al tricolor también le correspondería la presidencia de la Junta de Coordinación Política y de acuerdo con el reglamento interno, es el coordinador de la bancada quien debe encargarse de este puesto; en este caso el senador Emilio Gamboa.

El hecho que el PRI presidiera estos dos órganos de gobierno motivó a los coordinadores del PAN, Fernando Herrera, y del PRD, Dolores Padierna, a pugnar por un acuerdo político para evitar que el PRI presidiera ambas instancias.

Por acuerdo, el PRI cedió la presidencia de la Mesa Directiva del Senado al PAN. Mientras, el jaloneo entre PRI y PAN en el Senado pasmó en la Cámara de Diputados el nombramiento de Jorge Carlos Ramírez Marín, el cual fue pospuesto para este viernes.

En Diputados, el PRI y PAN tenían asegurado que ambos asumirían, respectivamente, las presidencias de la Mesa Directiva y de la Junta de Coordinación Política.