Luego de caminar cuatro días desde Cuernavaca, Morelos, los integrantes de la "Caminata por la Verdad, la Justicia y la Paz" fueron recibidos en el Zócalo de la Ciudad de México por simpatizantes del presidente Andrés Manuel López Obrador con gritos de rechazo:

“¡Es un honor, estar con Obrador!, ¡lárguense de aquí!, ¡váyanse a su patria!, ¡traidores!”.

Algunas personas que se encontraban en el Zócalo capitalino intentaron evitar que los manifestantes, encabezados por el poeta Javier Sicilia y Julián LeBlarón, avanzaran hacia el templete donde se realizaría el mitin y darían su pronunciamiento en contra de la inseguridad y violencia en México.

En la caminata, a Sicilia lo acompañaron unas 1,200 víctimas de homicidios, desapariciones, secuestros y desplazamiento, así como integrantes de la familia LeBarón, de origen México-estadounidenses.

Al enterarse de que no serían recibidos por el presidente López Obrador, quien en ese momento regresaba a la Ciudad de México de una gira por Monterrey, Nuevo León, los integrantes de la caravana anunciaron que no aceptarían ser atendidos por el gabinete de seguridad.  

Sicilia argumentó que su agenda no es un tema que debe abordarse con balazos, pero tampoco con abrazos, como sugiere el Presidente. Planteó que se requiere una política de justicia  transicional, que sea elaborada en conjunto con las víctimas de la violencia.

El poeta y activista instó al presidente López Obrador a no tratar como un show a las víctimas de la inseguridad que priva en algunas regiones del país.

“Nosotros, al caminar hasta aquí, hemos cumplido con nuestro deber. Tú, en cambio, como Presidente, tienes la disyuntiva de continuar caminando hacia el horror que los primeros pasos de tu gobierno han transitado, o de unirnos y llevarnos a todas y a todos  mediante una política de Estado basada en la verdad, la justicia", dijo el activista.

“Tú (Presidente) nos pides más tiempo para buscar la seguridad, pero no hablas de verdad ni de justicia. Después de la masacre de la familia LeBarón, ya sólo hay tiempo para encararla con una política de Estado que se base en mecanismos extraordinarios de verdad y justicia. (…) No hay que repetir el pasado, Presidente. Ese pasado nos ha destruido y continúa destruyéndonos. Hay que crear lo nuevo que preserva la vida”, destacó Sicilia.

Una comitiva de integrante de la caravana ingresaron a Palacio Nacional únicamente para entregar la carta de Javier Sicilia y algunos documentos que dijeron forman parte de las propuestas para elaborar una justicia transicional. 

El gobierno federal, a través de la secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero ofreció atender su agenda y prometió: “habrá justicia”.

El subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, dijo que el gobierno se compromete a atender la agenda transicional que promete el movimiento de Sicilia, pero para eso debe haber un involucramiento de los tres poderes.

“Son un conjunto de acciones pero tenemos que involucrar al Poder Judicial y a la Fiscalía General de la República. Hemos venido trabajando. La parte sustantiva donde tenemos que avanzar es toda la revisión del aparato justicia, y por eso es tan importante que los jueces y ministerios públicos estén involucrados”, aseveró.

Encinas dijo que no fue un desaire que el presidente López Obrador no los haya recibido, porque estuvieron los titulares de la Secretaría de Gobernación, Defensa Nacional, Marina, Seguridad, el Centro Nacional de Inteligencia y Consejería Jurídica de la Presidencia. Finalmente, la secretaria Olga Sánchez Cordero ofreció: “vamos a trabajar justos, va a haber verdad y justicia. Claro que sí”.

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kg