Expertos alertaron que la reciente polémica generada en torno a las revisiones de la ASF es grave, por lo que se verá obligada a hacer un trabajo impecable en las próximas semanas, para así evitar caer en la desconfianza de la sociedad.

Para Jacqueline Peschard, experta en temas de transparencia y anticorrupción y expresidenta del Sistema Nacional Anticorrupción, la situación por la que pasa la Auditoría Superior de la Federación (ASF) adquiere el calificativo de “grave”.

“La gravedad de este retractarse es que, primero, parece una subordinación al Ejecutivo (...) después de la crítica del presidente al informe del auditor, el auditor se retracta (...) Lo que yo puedo decir es que no solamente queda mal el señor auditor Colmenares, sino que esto es algo que afecta a toda la institución y a la función fundamental que hace de ser el que vigila, el que controla, el que audita el gasto público”, sostuvo.

La académica de la UNAM añadió que la importancia de la Auditoría radica en que es la instancia técnica que revisa las cuentas y cuyo trabajo no puede hacerlo cualquier ciudadano.

“Ahora lo que tenemos es una Auditoría que ha perdido esa capacidad técnica y por lo tanto esa capacidad para identificar en dónde hay verdaderas fallas”, lamentó.

Peschard agregó que “la Auditoría ya no parece independiente ni técnicamente consistente, ese es el peor de los mundos, nos quedamos sin quién vigilara”.

En tanto, Eduardo Bohórquez, director general de Transparencia Mexicana, resaltó que en las próximas semanas y meses, la ASF se verá obligada a hacer un trabajo extraordinariamente ortodoxo, situación que se puede ver como una buena noticia en materia anticorrupción.

“Si aplican sus funciones apegados a derecho y estrictamente a la ley, no hay ninguna duda de que podrá ir saldando esta controversia”, dijo.

En general, el experto señaló que hay varios planos a considerar sobre el tema, ya que por un lado está la profunda revisión al aeropuerto, por otro, el futuro del auditor, junto con la calidad de trabajo de la ASF y finalmente, el tema del desaseo, desorden y descuido que evidenció la Auditoría sobre la administración pública.

“Tenemos que hablar de que las cosas no están bien en la manera en que se está administrando el gobierno federal y que hay mucho espacio para mejorar y corregir en los próximos meses y años, incluso en beneficio del propio proyecto políticos del presidente”, dijo.

En tanto, consideró que en el tema la corrupción, lo que está haciendo ahorita el gobierno federal es capitalizar un error de la Auditoría convirtiéndolo en un tema del desempeño, con lo que “hay un riesgo de pérdida de reputación, por lo que tiene que ser impecable y muy técnica la respuesta de la ASF”.

Sin embargo, destacó que existen riesgos en lo relacionado con la exigencia de la renuncia de David Colmenares , titular de la ASF, ya que se teme que sea impuesta una figura apagada al partido en el poder.

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