La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), junto con organizaciones sociales, albergues y casas de migrantes en México, rechazaron las “decisiones tendentes” de militarizar el Instituto Nacional de Migración, ya que, advirtieron los nombramientos de elementos castrenses al frente de oficinas o representaciones del INM en 18 estados.

A través de un comunicado, la Comisión Nacional detalló que, en entidades como Aguascalientes, Campeche, Chihuahua, Coahuila, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Puebla, Sinaloa, Sonora, Veracruz, Chiapas y Yucatán, a la fecha, han sido nombradas personas con perfil militar para conducir labores migratorias.

La CNDH argumentó que, “sin menoscabo de los méritos militares que pudieran tener las personas nombradas”, el INM debe encausarse hacia una perspectiva de Derechos Humanos y de Derecho Internacional Humanitario, más que de seguridad.

“Pues esta perspectiva abona a la idea de la criminalización de los grupos de personas migrantes, lo cual agrava aún más su situación de vulnerabilidad”.

Por ello, tanto la CNDH, las organizaciones sociales, albergues y casas de migrantes, expresaron gran preocupación por la falta de claridad en la conducción de la política migratoria y, por las diversas violaciones a derechos humanos de las que son objeto un sin número de migrantes en nuestro país.

Mientras que se advirtió una falta de diálogo, apertura y vinculación del INM, con las casas y albergues de migrantes, lo que “establece condiciones de desventaja, no sólo para brindar apoyo humanitario a la comunidad en contexto de migración internacional, sino para la adecuada defensa y protección de los derechos humanos”.

En consecuencia, añadió la CNDH, se realizó un atento llamado a la Secretaría de Gobernación, a la Secretaría de Relaciones Exteriores, a la Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración, así como al Instituto Nacional de Migración a entablar un diálogo respetuoso a fin de revisar la problemática expuesta, visibilizar y brindar atención a las múltiples necesidades que enfrentan los albergues y casas de migrantes.