El asesinato del reportero Elidio Ramos Zárate quien murió mientras cubría el desalojo del bloqueo magisterial en Salina Cruz, Oaxaca provocó la condena de los organismos multilaterales que vigilan la situación de los derechos humanos en el país.

Por este caso, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó a las autoridades mexicanas a actuar de manera pronta y oportuna para investigar el crimen e identificar y sancionar a los responsables.

Ese mismo fin de semana otras seis personas perdieron la vida durante enfrentamientos de policías federales, estatales y municipales contra miembros de la CNTE.

Ramos Zárate cubría la sección policiaca del periódico El sur del Istmo y supuestamente había recibido amenazas para que no escribiera sobre actos violentos. Al momento de ser asesinado se encontraba en la cobertura de disturbios y bloqueos que mantienen profesores de Juchitán.

La CIDH enfatiza que esta muerte es el sexto asesinato de un periodista en México este año.

En tanto, la oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos expuso que repudia el asesinato de Ramos Zárate y pidió una investigación exhaustiva de los hechos violentos ocurridos en Oaxaca.