El sistema educativo en México tiene rezagos importantes, y una de las mejores soluciones a sus problemas es la voluntad de los participantes: autoridades, docentes y familias, estimó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Cuando las autoridades logren establecer un sistema de evaluación eficiente que genere incentivos entre los maestros, sin que estos tengan el temor a ser despedidos por malos resultados, se observarán avances importantes en el aprovechamiento escolar de los alumnos.

Sin embargo, precisa, los maestros deberán tener la disponibilidad de acatar los compromisos de evaluación y capacitación, sin la necesidad de convertir estos en temas políticos que inhiban el cumplimiento de los compromisos.

No hay que olvidar que uno de los principales motores del crecimiento es la educación, refiere el organismo de investigación del sector privado en su reporte semanal Análisis económico ejecutivo .

Ante las manifestaciones de los maestros en contra del proceso de evaluación, bajo pretexto de defender sus derechos laborales, dijo que la población se pregunta qué pasa con sus derechos relacionados con una educación de calidad y maestros responsables, que conduzca a un ambiente de mayor civilidad y a un crecimiento estable y sostenido.

El organismo aclara que se han dado avances importantes en el sector, pero estos no han sido suficientes a pesar de los acuerdos y alianzas entre gobierno y maestros desde hace décadas.

En 1992, con el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, ya se consideraban temas como la profesionalización y evaluación de los profesores y la actualización de planes de estudio.

Después, en mayo de 2008, el Ejecutivo presentó el acuerdo suscrito por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el SNTE denominado La alianza para la calidad de la educación , con el objetivo de impulsar una transformación por la calidad educativa.

Esta se basó en cinco ejes: modernización de los centros escolares; profesionalización de los maestros y de las autoridades educativas; bienestar y desarrollo integral de los alumnos; formación integral de los alumnos para la vida y el trabajo y; evaluar para mejorar.

Sin embargo, aunque las cifras de la SEP indican que el gasto educativo como proporción del PIB pasó de 4.9 por ciento en 1995 a 6.7 por ciento en 2010, uno de los porcentajes más altos dentro de los países de la OCDE, la calidad del sistema educativo sigue con rezagos.

El CEESP refiere también el examen PISA, que elabora la OCDE entre sus países integrantes para evaluar en qué medida los estudiantes de 15 años han adquirido los conocimientos y habilidades para participar eficientemente en la sociedad moderna.

Señala que en el año 2000, primero en el que se integró México a esta evaluación, obtuvo una calificación de 422 puntos, con lo que se ubicó en el último lugar del bloque de países, y en las evaluaciones siguientes los resultados no mostraron avances importantes.

Indica que este año será la siguiente evaluación de PISA, para la cual las autoridades educativas tienen planeada una meta de 435 puntos, tanto en lectura como en matemáticas, lo que representaría un avance de 10 y 16 puntos, respectivamente.

No obstante, señala, esos puntajes mantienen a los estudiantes en un nivel mínimo de conocimientos requeridos.

Otra forma de tener una idea del nivel de aprovechamiento de los alumnos son con los resultados de la prueba Enlace, que aplica la SEP y mide el resultado del logro educativo de cada alumno en las materias instrumentales básicas: español, matemáticas y de manera rotativa, una tercera asignatura, hasta cubrir todo el currículum .

En 2011 la prueba Enlace se aplicó a 14 millones 977 mil 692 alumnos, tanto de nivel básico como de medio superior. Aclara que aunque no se pueden negar los avances en el aprovechamiento de los alumnos, tampoco se puede decir que su nivel es el mejor.

Los datos son contundentes, nuestro sistema educativo tiene rezagos importantes en las pruebas de matemáticas y español, asevera el CEESP.

Mucho se ha dicho que ello se atribuye a la falta de recursos, pero México es uno de los que más presupuesto canaliza a educación, incluso por arriba de muchos de los países de la OCDE, por lo que un mayor gasto no necesariamente implica mejores niveles educativos.

En su opinión, en la mala calidad de la educación puede incidir también otros factores, como la desatención de los padres de familia debido a que cada vez más integrantes del hogar tienen que trabajar, y la deficiente preparación de los maestros.

Sin maestros mejor capacitados, seguiremos observando bajos niveles de preparación entre los estudiantes del país, con la imposibilidad de hacerlos más competitivos a nivel internacional e incapaces de tener una aportación significativa en el desarrollo del sector productivo, el crecimiento económico y el bienestar para todos , sostuvo.

De acuerdo con los resultados generales del Concurso Nacional de Asignación de Plazas 2010-2011, refiere, 145 mil 983 aspirantes se presentaron al examen de conocimientos y habilidades.

De este universo, sólo 26.8 por ciento obtuvo un resultado aceptable, mientras que 70.6 por ciento fue elegible pero condicionado a nivelación académica. El 2.6 por ciento restante resultó no elegible.

klm