En adelante la Auditoría Superior de la Federación (ASF) se enfocará a darle seguimiento a las observaciones realizadas a través de las Cuentas Públicas y los resultados que se obtengan de ellas y se dejará de lado el impacto mediático que puedan generar, poniendo énfasis en el mediano plazo (2018-2023) en realizar auditorías de cumplimiento de obra pública y su desempeño, afirmó el auditor superior de la Federación, David Colmenares.

Durante la gestión del anterior auditor, Juan Manuel Portal, la ASF tomó gran relevancia ante la opinión pública y medios de comunicación gracias a las auditorías realizadas a diferentes entes de la Administración Pública Federal, por las cuales se transparentaron diversas irregularidades como malversación de recursos públicos.

“Algunas de las primeras acciones que estamos tomando, y las voy a leer para que sea más preciso: la fiscalización se está enfocando a resultados que contribuyan a la rendición de cuentas más allá del impacto en la opinión pública en el corto plazo”, dijo Colmenares.

El auditor, electo apenas en marzo pasado por la Cámara de Diputados, ahondó que en los meses y años por delante la ASF se respaldará en el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), específicamente en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa y los magistrados, aún por nombrar, especializados en materia anticorrupción para darle seguimiento a las observaciones.

“Muchas veces la calidad de nuestras auditorías hacían que llegaran malos productos al área jurídica y obviamente el auditor estaba sólo para enfrentar el tema de los castigos y las sanciones.

Hoy cuando tengamos temas de esta naturaleza, gracias al Sistema Nacional Anticorrupción van a pasar al Tribunal de Justicia Administrativa y ellos serán los encargados de determinar si procede o no una sanción, a eso me refiero, vamos a tener mejores resultados”, enfatizó.

Además de estas medidas, indicó Colmenares, se fortalecerá la transparencia proactiva con respecto de las “acciones de fiscalización” las cuales se podrán consultar en el Sistema Público de Consulta de Auditorías, el cual se renovará.

Además de que se prevé la generación de un modelo de inteligencia para prevenir irregularidades en el uso de recursos públicos.

Sobre la revisión de obra pública y su desempeño en el país, el auditor aseveró que durante el siguiente lustro se analizará el funcionamiento de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes como líder y ejecutora de los proyectos.

A la Comisión Nacional del Agua como responsable del desarrollo de infraestructura hidráulica, a la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano; a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Secretaría de Desarrollo Social, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación en lo que refiere a sus competencias.

Asimismo, Colmenares comunicó que se pondrá atención a cinco temas fiscalizados en las Cuentas Públicas hasta el 2016 y que han sido de gran relevancia para la opinión pública: el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, la adquisición y puesta en marcha de plantas de Agro Nitrogenadas por parte de Petróleos Mexicanos.

Así como también a los hechos suscitados en el Paso Exprés de la carretera México-Cuernavaca; a los contratos de obra pública que se adjudicaron a la constructora Norberto Odebrecht y a las contrataciones realizadas bajo el amparo del artículo 1 de la Ley de Adquisiciones de Arrendamientos y Servicios del Sector Público, como podría ser la llamada Estafa Maestra.

“En esta nueva etapa encontramos estas áreas de oportunidad, entre otros, la expectativa generada en la presentación de los informes (de Cuenta Pública que) no correspondía con el resultado final, hoy queremos presentar resultados finales eficientes. Los hallazgos de la auditoría son recurrentes en distintos años fiscales, esto es una misma observación, la encontramos durante muchos años en la misma entidad”, expuso.

El auditor destacó el impulso que se les dará a las auditorías de desempeño ya que, a través de ellas, se otorga un enfoque integral de lo que está pasando en una dependencia específica, además de que se pueden detectar deficiencias desde la creación de los presupuestos de cada dependencia, pues muchas veces “las fallas están desde el diseño mismo de los programas”.

En materia de fortalecimiento institucional de la propia ASF, el auditor de la Federación indicó que las sustituciones de titulares de diversas áreas que se han hecho recientemente se han realizado en el marco del nuevo proyecto que encabeza.

En la conferencia con los medios, el auditor acotó que en la primera entrega de informes individuales se encontraron irregularidades como que la SCT no hizo efectivas las garantías contratadas por obras no realizadas por un monto de 104 millones de pesos, así como en general una debilidad  en los sistemas de información y padrones como el del Sistema de Salud, el cual no cuenta con metas ni indicadores de evaluación del mismo, entre otras más.

hector.molina@eleconomista.mx