La escuela primaria Enrique C. Rébsamen sigue de luto luego de que la niña Fátima Cecilia fuera sustraída de sus inmediaciones y su cuerpo posteriormente encontrado.

Los vecinos y padres buscan regresar a la normalidad. Sin embargo, la policía permanece apostada en la entrada del pueblo y la Guardia Nacional en la calle de la primaria, mientras que el tema de Fátima permanece aún en la conversación de los habitantes.

La señora Sandra García se mantiene frente al zaguán escolar, atenta en espera de mayor información sobre la nueva dinámica de la salida de los niños. Comentó, mostrándose dubitativa, que ahora está obligada a recoger a su nieto con su identificación y una copia para que le permitan el acceso a la escuela.

Mientras tanto, las personas que cruzan la plaza cerca de la primaria detienen su camino para leer los carteles que quedaron pegados en la puerta de la escuela o para tomar una foto con sus teléfonos al altar improvisado, ubicado a la mitad del portón amarillo.

Un par de señoras, quienes pidieron no ser identificadas, explicaron las nuevas disposiciones que la escuela les pide para cumplir con el protocolo de entrega de menores. Relatan que la escuela les mandará, a través de sus hijos, una credencial, con los datos personales de los infantes, que los padres tendrán que completar con las fotos de los responsables de recogerlos en la entrada, pero no saben cuándo se las harán llegar.

Voces de otros padres formados más atrás en la fila interrumpen para hacer saber su posición en contra: “han de querer que el director nos lleve a nuestros hijos a la casa”, se escucha.

La jefa de gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, ha anunciado cambios al protocolo de seguridad a raíz del caso Fátima. El más importante, tal vez, es que si un alumno no es recogido después de 20 minutos al final de la jornada escolar, el director o directora ya no tendrá que conducirlo a la fiscalía con sede en la colonia Doctores, sino a la más cercana.

Al respecto, una madre de familia esperando, reticente a revelar su nombre, dice que, a pesar del protocolo, “todo mundo voltea para todos lados y hay miedo”.

El avance de las investigaciones de la Fiscalía de la Ciudad de México mantiene cierta tensión en la comunidad, ya que un mensaje anónimo instigó a los pobladores, la noche del martes, a través de redes sociales, para ingresar por la fuerza a la casa de la pareja, capturada ya este miércoles por la justicia capitalina, conformada por Gladis Giovana “N” y Mario Alberto “N”, donde estuvo Fátima antes de que le quitaran la vida.

Así, se forma una larga fila de padres de familia, quienes llegan con identificación en mano para cumplir con el protocolo de salida lo más rápido posible en el Rébsamen.

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