Los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron la operación Frozen para sellar de forma inmediata la frontera compartida, a fin de congelar el flujo de armas que ingresa a nuestro país. Lo anterior como respuesta al alto poder de armamento que mostró el Cártel de Sinaloa el jueves pasado para presionar al gobierno a liberar a Ovidio Guzmán López, hijo del Joaquín el Chapo Guzmán.

Por instrucciones de los presidente Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump, este lunes se reunieron los secretarios de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo; de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval; de Marina, José Rafael Ojeda Durán; y el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, quienes encabezan el Grupo de Alto Nivel México-EU.

El embajador Landau dijo que “hay voluntad política de su gobierno para enfrentar el reto compartido. Ambos lados acordaron moverse rápidamente para compartir información y entregar resultados concretos en este esfuerzo. El compromiso establecido fortalecerá las capacidades para atender y reducir uno de los elementos detonadores de la violencia”.

Acordaron implementar la operación Frozen, que implicará esquemas de coordinación e intercambio de información entre ambos gobiernos para atender el flujo de armas en las aduanas terrestres, marítimas y aéreas compartidas; tener reuniones ejecutivas cada 15 días entre integrantes del Subgrupo de Armas del Grupo de Alto Nivel; desburocratizar las respuestas institucionales, y sellar las fronteras, cada país desde sus responsabilidades y en un ámbito soberano.

“Las autoridades estadounidenses comprometieron el esfuerzo de su gobierno para enfrentar de manera firme el tráfico de armas que opera de manera transnacional y reiteraron su disposición de trabajar en planes de acción conjuntos y maximizar la eficacia de los esfuerzos a través de la inteligencia”, indicó la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, que fue sede de la reunión.

En el encuentro también estuvieron presentes el subsecretario de Planeación, Prevención, Protección Civil y Construcción de Paz, Alejandro Robledo Carretero; el subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía Berdeja; el director general del Centro Nacional de Inteligencia, Audomaro Martínez Zapata; el comandante de la Guardia Nacional, Luis Rodríguez Bucio, entre otros.

Rápido y Furioso, la operación que antecede

Entre el 2006 y el 2011, la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por su sigla en inglés) de Estados Unidos implementó la operación Rápido y Furioso, por la que introdujo ilegalmente a México más de 2,000 armas que terminaron en manos del crimen organizado.

El entonces gobierno federal condenó la acción de la administración estadounidense. En el 2017, el Ejército mexicano decomisó 500 armas en Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí, de dicho operativo. La ATF admitió que la oficina de fiscales falló en ejercer una supervisión adecuada.

Narcobloqueo en Michoacán

Presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación colocaron retenes sobre la carretera Los Reyes-Tocumbo, luego de enfrentamientos reportados en los municipios de Lázaro Cárdenas e Hidalgo entre miembros de esta organización y exautodefensas.

De acuerdo con versiones periodísticas, decenas de hombres vestidos con uniformes tipo militar, quienes viajaban a bordo de 20 camionetas, instalaron dos retenes, uno de ellos en el municipio de Los Reyes a la altura de Actapan, mientras que el otro fue detectado rumbo a Tocumbo, en donde se localizó un camión de pasajeros incendiado.

Autoridades destacaron el enfrentamiento armado entre integrantes del CJNG y exautodefensas de Los Reyes, acto que provocó que las escuelas de ambos municipios fueran desalojadas.

Se reportaron tiroteos también en los municipios de Lázaro Cárdenas e Hidalgo, donde dos personas resultaron lesionadas; se desconoce si hubo delincuentes heridos.

Al lugar de los bloqueos se desplazaron elementos del Ejército y de la policía michoacana. (Notimex)