Alberto Bazbaz Sacal, procurador general de Justicia del Estado de México, se reunió en más de cinco ocasiones en Palacio de Gobierno la semana pasada, antes de salir el viernes a dar a conocer la versión del accidente y muerte por asfixia de la menor Paulette Gebara Farah.

Fuentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJE) confirmaron a El Economista que durante esas reuniones Bazbaz Sacal llevó consigo tres versiones , preparadas para discutir con cuál de ellas darían a conocer los resultados, luego de que el gobernador Enrique Peña Nieto fijara el viernes como fecha para ofrecer conclusiones.

Este diario dio a conocer la existencia de tres borradores los cuales hablaban de: uno, la versión de un accidente; dos, ventilar que los padres sabían de la muerte pero sin consignarlos y tres, consignar a los padres por homicidio culposo.

El consenso en las reuniones del abogado de los mexiquenses fue optar por la opción que habló de la muerte accidental por asfixia. Las otras dos quedaron como reserva en caso de que haya acciones en contra de la Procuraduría y su aún titular.

Este diario solicitó ayer una entrevista con Alberto Bazbaz Sacal y Julia Villadíaz, secretaria del abogado mexiquense, tomó la petición y solicitó un tiempo perentorio para dar respuesta al requerimiento informativo para que el Procurador pueda asumir su derecho de réplica.

Sin embargo, las fuentes de procuración de justicia consultadas expresaron que la presión aún no termina contra Bazbaz Sacal, quien sólo se encuentra a la espera de ser enviado a realizar otras funciones en el Estado de México. Se comentó que llegará gente que ya estuvo en la Procuraduría General de la República (PGR).

En tanto, legisladores e integrantes del PRI del Estado de México y dirigencias nacionales del PAN y PRD, que han rechazado el dictamen sobre la muerte de Paulette, independientemente de proponer un juicio político contra Bazbaz Sacal y exigir que deje el cargo, buscan el resquicio legal para reabrir el caso.

El cual sólo podría ocurrir en caso que surgieran nuevos elementos respecto del deceso o hechos, que se encuentren contenidos en la averiguación previa y no hayan sido respondidos, a pesar de que el Procurador mexiquense ya lo haya dado por cerrado.

También sería posible si se pidiera un peritaje en discordia , pero tendría que ser solicitado por la parte involucrada, esto es, los padres Mauricio Gebara y Lise­tte Farah.

El padre de Paulette se declaró el viernes pasado conforme con los resultados y ahora, quien lo pone en duda es la madre Lisette Farah, lo que podría impulsar esa posibilidad, pero siempre y cuando lo haga de forma oficial, pues lo ventiló a través de los medios de comunicación.

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