El coordinador del grupo parlamentario de Morena en el Senado de la República, Ricardo Monreal, expresó que el avión presidencial es la muestra más representativa de la opulencia a la cual tenían acceso los servidores públicos en el pasado.

El legislador sostuvo que el DreamLiner 787 de Boeing fue adquirido en 2012 a un costo de 218 millones de dólares. El avión realizó su primer viaje en 2016 y en un periodo menor a tres años de funcionamiento, presento al menos dos fallas importantes.

Reveló que el mantenimiento de la aeronave generó un costo de aproximadamente 30 millones de pesos “cifra menor a lo que se recuperará una vez que sea vendido”, aseguró el legislador.

Sin embargo, señaló que el elevado precio del avión presidencial ha impedido colocarlo en el mercado por lo que la aeronave permaneció en California por un año para recibir mantenimiento.

Monreal Ávila dijo que con el fin de reactivar el proceso de venta, el avión regresará a territorio nacional para volver a ser subastado. “Los recursos que se recuperen serán utilizados para cubrir necesidades básicas para la sociedad y no, como en el pasado, para adquirir mayores lujos”, sentenció.

Finalmente, el senador recordó que desde el inicio de la actual administración y bajo el principio de austeridad republicana, el avión presidencial y otras 72 aeronaves que estaban al servicio de altos funcionarios, fueron sometidas a un proceso de subasta.

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