El impacto de la crisis por el Covid-19 afectará de manera pronunciada a la población en situación de pobreza en México. El Coneval alerta sobre lo necesario que es implementar medidas mayores que garanticen alguna protección para los habitantes más vulnerables, de lo contrario, los modestos avances en materia de pobreza podrían revertirse. 

A través del documento La política social en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV-2 (Covid-19) en México, el Coneval (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social) concluyó que es necesario fortalecer los programas sociales y su cobertura.

De acuerdo con sus estimaciones, en un primer momento se sugiere completar la cobertura de los programas, incluyendo a todos las personas que son elegibles para los beneficios pero que no alcanzaron a incluirse en el 2019. En un segundo momento, se considera aumentar la cobertura de los programas sociales en un 30 por ciento. 

Estas acciones implicarían destinar 137,288 millones de pesos adicionales al presupuesto ejercido para este rubro; con estos recursos el presupuesto social representaría el 1.2% del PIB nacional. 

Para el segundo escenario, que busca incrementar la cobertura en un 30%, se estima un aumento de 41,681 millones de pesos adicionales, que sumarían un 0.8% del PIB mexicano.

Estas medidas tendrían un impacto positivo para cerca de 10 millones de beneficiarios adicionales a los que ya están inscritos en los programas. 

Alimentación, salud, educación y bienestar económico: prioridades

Ante el impacto económico y laboral de la pandemia, el Coneval puntualizó las desventajas que enfrenta México por sus condiciones sociales: altos niveles de pobreza y marginación acompañados de brechas amplias de desigualdad social.

En su informe prevé que dos de las consecuencias más importantes de la crisis serán una caída generalizada de 5% en el ingreso laboral y una profundización de la caída para los hogares urbanos en situación de pobreza

En este contexto el Coneval trazó cuatro ejes que deben ser prioritarios para mitigar los efectos de la crisis que enfrentan los grupos poblacionales más vulnerables: la seguridad alimentaria, el acceso a la salud, el acceso a la educación y el bienestar económico. 

Las medidas sugeridas

En términos de alimentación el Coneval propone:

  • Garantizar la operación de LICONSA y DICONSA
  • Fortalecer el Programa de Precios de Garantía
  • Protección e impulso al sector agropecuario mediante el Programa Especial Concurrente para el desarrollo Rural Sustentable (PEC)
  • Detectar y sancionar los abusos hacia los consumidores vía PROFECO
  • Otorgar alimentos a las familias que tienen hijos beneficiarios de los comedores en escuelas mientras las clases están suspendidas 
  • Distribuir recursos en especie en hogares vulnerables durante la contingencia

En términos de salud:

  • Dispersar recursos a los servicios de salud locales 
  • Fortalecer el proceso de acceso a servicios médicos e información para toda la población
  • Aumentar la capacidad hospitalaria de las unidades médicas
  • Agilizar la contratación de profesionales de la salud para hacer frente a la emergencia
  • Informar masivamente y reforzar las acciones implementadas ante la pandemia en materia de salud mental y violencia doméstica 
  • Planificar una mejora de los servicios médicos en todos los niveles de prevención y atención

En materia de educación:

  • Focalizar la atención en los hogares con rezago tecnológico para controlar la brecha educativa durante la jornada de clases a distancia
  • Implementar mecanismos de monitoreo de la educación a distancia 
  • Dar seguimiento a las condiciones en los hogares con estudiantes que no pueden ser guiados en la educación a distancia porque sus tutores no tienen disponibilidad de tiempo o presentan baja escolaridad
  • Incluir en las modalidades educativas a los grupos indígenas o migrantes
  • Implementar mecanismos de regularización al término de la emergencia sanitaria para homologar los conocimientos adquiridos por los alumnos

En el ámbito del bienestar económico (ingreso y trabajo):

  • Otorgar créditos para proteger el empleo y subsidios al empleo parcial o total de las cuotas obrero-patronales que los empleadores deben asumir
  • Extender los periodos de vencimiento de créditos
  • Financiar temporalmente el consumo privado
  • Replantear la pertinencia del apoyo de la estrategia “Mes Trece” del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro
  • Fortalecer y garantizar la operación de los programas que realizan transferencias monetarias directas
  • Coordinar esfuerzos entre los tres órdenes de gobierno para garantizar las necesidades básicas en hogares: subsidios en las cuotas de servicios de la vivienda
  • Analizar un proyecto de la protección social ante eventualidades, por ejemplo, a través de una pensión universal mínima de retiro e invalidez financiada con impuestos 

Esfuerzos adicionales

El aumento en el presupuesto social y las medidas de emergencia, en el corto y mediano plazo, también requieren de esfuerzos adicionales para ser financiadas. 

En sus conclusiones el Coneval acotó la necesidad de una reforma fiscal progresiva, una reasignación de recursos oportuna ante las nuevas necesidades económicas y sociales y la cancelación de proyectos que en el contexto actual ya no son prioritarios.