A un año del sismo de 8.2 grados que sacudió Oaxaca, en la región del Istmo de Tehuantepec conviven aún los escombros con materiales para construcción. 82 víctimas mortales, 800 escuelas con daños, 688 tan sólo en esta zona y un cálculo de más de 80,000 viviendas afectadas, dio a conocer el Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos, Gobixha.

Más allá de las cifras que ofrecen organismos de la sociedad civil, damnificados y las oficiales, éstos coinciden en que la tragedia no ha sido superada.

Todo indica que la educación ha sido de las más afectadas. De acuerdo con Santiago Valdivieso, vocero de la Sección 22, existe un censo del magisterio disidente que abarca daños en 4,632 planteles que incluyen los inmuebles con distintos tipos de afectaciones.

Explicó que el conteo de daños en escuelas se modificó, ya que las constantes réplicas y los sismos del 19 y 23 de septiembre del año pasado cambiaron las circunstancias sin que éstas se actualizaran en el balance.

“Hasta el momento 688 escuelas están en el proceso de exigencia de una reconstrucción total, esto porque las aulas escolares están colapsadas o con un dictamen no factible para la atención escolar, principalmente en los cuatro municipios de la región del Istmo”, dijo.

Valdivieso ejemplificó: en Matías Romero está la primaria Virgilio Uribe. Tras el sismo sufrió afectaciones en sus cuatro aulas: dos parciales, dos con daños mayores. Al no estar completamente reconstruidas las últimas, maestros y padres de familia deben buscar casas particulares en renta, 2,000 pesos mensuales, gasto que absorben las familias para que los alumnos no pierdan clases.

“El proceso de reconstrucción ha sido muy lento, no hay liberación de los recursos del Fonden, los seguros de las escuelas no han trabajado de manera correcta, las escuelas con los 60,000 pesos que envió el gobierno del estado no pueden atender la renta de los espacios”, refirió.

Esto, detalló, por citar un caso, porque hay diferentes escuelas que como no tienen posibilidad de pagar espacios particulares, se improvisan aulas en el mismo espacio escolar, en las plazas cívicas, colocando lonas, láminas, o formando galeras para poder atender las actividades escolares.

Apenas el miércoles, de acuerdo con medios locales, el titular de la Secretaría de las Infraestructuras y el Ordenamiento Territorial Sustentable, Fabián Herrera Villagómez, reconocía ante legisladores el rezago en la reconstrucción: apenas un avance de 46 y 36% en viviendas y escuelas, respectivamente.

Magali Sánchez Santiago, integrante de la Red Regional de Vecinos Afectados por el Sismo de Oaxaca, señaló que las necesidades y las demandas de la población no se han resuelto a un año del sismo.

Tan sólo en Juchitán, uno de los principales municipios afectados, el rezago abarca la reconstrucción de viviendas, de escuelas, espacios públicos, el mercado y el palacio municipal.

“Hay mucha gente que sigue padeciendo, personas con pérdidas parciales en sus viviendas que con los 15,000 pesos que les dieron no pudieron resolver sus problemas”, dijo.

Consideró que los 120,000 pesos que se entregaron a damnificados que sufrieron pérdida total de sus viviendas, han sido insuficientes: “la gente no ha podido terminar de construir sus viviendas; hay otras necesidades básicas y se quedaron en obra negra, algunos no pueden ponerle el piso, instalación eléctrica o el baño”.

En Juchitán, señaló, más de 20,000 viviendas sufrieron afectaciones. De éstas, 14,900 han recibido apoyos porque fueron censadas luego del primer sismo, sin embargo, tras el del 19 de septiembre, 5,200 siguen sin recibir recursos.

“Hay un colapso económico, en la infraestructura, en todos los servicios. Estamos demandando una reconstrucción... que verdaderamente estén utilizando los recursos para ayudar a toda la región. Esto va a llevar muchos años, no somos profesionales para dar un diagnóstico, pero el simple hecho de ver la situación en la que estamos nos da derecho para decir que van a pasar muchos años”.

Disparidad en cifras

La organización Save The Children señaló que continúa pendiente la reconstrucción de inmuebles en Oaxaca tras los sismos de septiembre del año pasado y exigió a las autoridades mayor transparencia sobre el otorgamiento de recursos a los damnificados.

Durante la presentación de la exposición fotográfica de niños y niñas juchitecos Desde mi mirada, la directora ejecutiva de la organización en México, María Josefina Menéndez, aseguró que el próximo gobierno deberá priorizar la atención a las comunidades de Oaxaca que sufrieron daños por la serie de temblores que estremecieron al país.

“Estos gobiernos, el que se va y el que viene, deben recordar que hay una agenda pública en niñez (...) y hay una deuda pendiente con la población damnificada, la de la desigualdad y la pobreza”, comentó.

La coordinadora de ayuda humanitaria de la organización, Fátima Andraca, enfatizó la falta de transparencia en cuanto a la reconstrucción de escuelas, pues sólo se han reparado 169 de 630.

“Las cifras de la SEP no coinciden con Sedatu; por otra parte, la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en julio reportó la reconstrucción de 169 escuelas de 630, mientras que la SEP reportó en julio un gran avance de 35%”, detalló Andraca. (Con información de Marisol Velázquez)