El robo de combustibles a través de la perforación ilícita de ductos ha representado una fuerte pérdida de recursos para Petróleos Mexicanos (Pemex) que, tan sólo durante los tres primeros años de la actual administración, podría superar los 57,000 millones de pesos, de acuerdo con una investigación de la consultora Etellekt.

Según el Reporte Situación actual y perspectivas sobre el robo de combustible 2016 , en los últimos 15 años se han denunciado 20,892 perforaciones ilegales en la red de ductos de Pemex, de las cuales 14,983 tomas, 72% del total, se presentaron desde enero del 2013.

En el informe, la Unidad de Análisis de Riesgos en Seguridad de esta firma mexicana, retoma declaraciones de Miguel Tame, director de Pemex Refinación, quien en el 2015 informó que se extraen de manera ilícita entre 23,000 y 27,000 barriles de combustibles al día.

Ello, prosiguen los analistas en el estudio, representa una fuerte sangría para las finanzas de Pemex de más de 20,000 millones de pesos anuales, sin considerar el gasto que destina para la reparación de los ductos perforados y labores de saneamiento por las afectaciones ecológicas que generan las tomas clandestinas, que tan sólo en el 2015 superó los 4,000 millones de pesos.

De acuerdo con solicitudes de información formuladas a Pemex y citadas por Etellekt, del 2000 a mayo del 2016 el número de tomas clandestinas ascendió a 20,892. Ello equivale a 1.28 tomas por kilómetro en toda la red de ductos de Pemex, cuya longitud es superior a los 14,000 kilómetros.

De esta cifra, 72% (14,983 tomas) corresponde a la gestión de Enrique Peña Nieto, 23% (4,865 tomas) a la administración de Felipe Calderón y 5% restante (1,044 tomas) al gobierno de Vicente Fox.

La consultora especializada en análisis de riesgos y políticas públicas refiere que el volumen de hidrocarburos extraídos ilegalmente en la red de ductos de Pemex equivale a casi 5% del combustible producido e importado que se comercializa a diario en todo el país.

Sin embargo, la cifra de combustibles robados puede ser aún mayor, pues mientras Miguel Tame informó que en el 2014 se extrajeron 27,000 barriles por día, en un informe Pemex reveló que de enero a mayo del 2016 se habrían extraído ilegalmente 23,000 barriles de combustibles al día.

Esta cifra, se menciona en el documento, no corresponde con el crecimiento del número de tomas clandestinas, pues tan sólo en el 2015 se tuvo un crecimiento de 32% en el número de tomas con respecto al 2014.

Además de las pérdidas que padecen los expendedores de gasolina por el robo de pipas, la consultora refiere que se calcula que de las 11,500 estaciones de servicio para la venta de combustibles, al menos 85% ha resentido algún tipo de afectación por el desabasto derivado del cierre de ductos para repararlos por tomas clandestinas.

En una reciente discusión del Congreso de la Unión sobre el robo de combustibles, la diputada de Nueva Alianza Karina Sánchez Ruiz expuso ante el pleno de la Comisión Permanente que, según datos proporcionados por Pemex, el daño financiero originado por tomas clandestinas en 22 entidades federativas durante el año 2016, fue de casi 1,000 millones de pesos.

Por su parte, al presentar un punto de acuerdo a la Comisión Permanente, el senador del PAN Roberto Gil Zuarth dijo que en la administración actual las pérdidas por fugas y robo de hidrocarburos es de 97,000 millones de pesos; es decir, 55% superior a lo registrado en los últimos cuatro años del sexenio anterior.

Esto, abundó, implica un acumulado de un escalofriante total de 159,957 millones de pesos, entre el 2009 y el 2016.