La investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas, María Amparo Casar, aseguró que de cara a los comicios que se celebrarán en el Estado de México, Nayarit y Coahuila, es urgente que los institutos políticos firmen un acuerdo para comprometerse a no usar la violencia como estrategia electoral.

Agregó que sería irresponsable que los partidos políticos y sus candidatos utilicen el tema de la violencia en sus campañas proselitistas, como ocurrió en los comicios del 2009.

No obstante, para la académica de la Universidad Iberoamericana, Ivonne Acuña Murillo, ya se observa que las elecciones del 2012 estarán marcadas por las descalificaciones, es decir, guerra sucia.

María Amparo Casar expuso que los analistas no tienen certeza, hasta el momento, de que la violencia influya en los comicios de este año, por ello confió en que los partidos políticos y sus abanderados firmen el compromiso de no recurrir a este problema como estrategia electoral.

Sólo se tiene certeza, puntualizó, de que entre la ciudadanía hay un desencanto por la alternancia y esto se refleja en los niveles de abstención. Por ejemplo, en el Estado de México este fenómeno llega a 50 por ciento.

Recordó que en el proceso electoral anterior en el Estado de México, la abstención fue alta, pero esto no se puede cargar a la violencia, a pesar de que hay índices de homicidios altos .

Para la socióloga política de la Universidad Iberoamericana, Ivonne Acuña, a un año de las elecciones presidenciales ya se observan estrategias de guerra sucia entre aspirantes y partidos.

Por ejemplo, comentó, los ataques contra el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard.

Explicó que si bien las descalificaciones tocan a los procesos democráticos porque son parte de la guerra por el poder, los ciudadanos tienen que buscar más información y no quedarse con la descalificación.

Detalló que la última década ha estado marcada por la guerra sucia que se desató en el 2006 contra Andrés Manuel López Obrador y los mexicanos, pese a que son una sociedad con memoria histórica muy corta, aún recuerdan las acusaciones que iban en términos de que el político tabasqueño era mesiánico .

En las próximas elecciones tal vez haya variaciones en las descalificaciones, acordes a cómo se presente la izquierda política en la contienda, porque en el 2006 lo hizo como frente común, pero esta vez podría llegar con dos candidatos, que representaría debilidad ante las otras fuerzas políticas , aseveró la Socióloga.

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