Un grupo antimotines de la Policía Estatal de Guerrero intentó detener ocho camiones en los que viajaban unos 130 normalistas de Ayotzinapa sobre la carretera de Tixtla a Chilpancingo, lo que dejó como saldo preliminar unos 20 estudiantes heridos, 13 detenidos y varios normalistas desaparecidos que corrieron a los cerros contiguos a la carretera, luego de que policías antimotines les arrojaron gases lacrimógenos.

Éste se trató del primer operativo contra la toma de autobuses, desde la toma de protesta del gobernador priista Héctor Astudillo.

Vidulfo Rosales, abogado de los estudiantes de Ayotzinapa, informó que siete normalistas fueron presentados ante la Fiscalía de Guerrero luego de la trifulca. La Comisión de Derechos Humanos de Guerrero aseguró que las autoridades no presentarán cargos.

Según José Castillo y Omar García, integrantes del Comité Estudiantil de la Normal de Ayotzinapa, alrededor de las 3 de la tarde de este miércoles, los normalistas se transportaban sobre la carretera Tixtla-Chilpancingo, cuando miembros de la Fuerza Estatal a bordo de camionetas trataron de detenerlos; para ello, los policías golpearon los vidrios de los autobuses, según pudo observarse en un video difundido. Fue en la caseta de Tixtla donde los efectivos policiacos lograron que los normalistas descendieran de los autobuses, tras lo cual iniciaron los golpes de ambos lados, mientras los policías lanzaron gases de dispersión.

En su cuenta de Twitter, el normalista Omar García dijo que había unos 13 estudiantes detenidos y unos 20 heridos, pero debido al caos y la dispersión, no eran claros los datos. Unos (corrieron) por los cerros, otros por donde pudieron , afirmó García, quien no precisó el motivo de la caravana.

Circuló una versión de que los elementos estatales montaron el operativo para que los normalistas devolvieran una pipa con combustible que llevaban junto con los autobuses hacia la Normal de Ayotzinapa.

A través de las redes sociales circularon diversas fotografías de jóvenes heridos en el rostro y el cuerpo

Previamente, el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano, criticó las declaraciones de Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, quien culpó a los gobernadores perredistas de Guerrero de la violencia que se vive en aquel estado.

La declaración asume, como se dice de forma coloquial, una manera muy fácil de escurrir el bulto , expresó. Es como decir: La culpa es de otros, mía no , concluyó.