La muerte de los fotoperiodistas Guillermo Luna, Gabriel Huge y Esteban Rodríguez, cuyos cadáveres fueron hallados en un canal de aguas negras en Boca del Río, Veracruz, impacta a sus familias y a la sociedad en general, pues se demuestra que el derecho a la libertad de expresión y al acceso a la información se deterioran, poniendo en riesgo la democracia, dijo el director de Article 19, Darío Ramírez.

Una sociedad desinformada es una sociedad antidemocrática. El daño grave que se está haciendo hacia el libre flujo de información va directamente relacionado con la fortaleza del sistema político, económico y social , enfatizó.

El hallazgo de los reporteros gráficos ocurrió a menos de una semana del asesinato de la corresponsal de Proceso, Regina Martínez.

Lo que vemos es que defensores de derechos humanos y periodistas en Veracruz están a la deriva, en un nivel de indefensión jamás antes visto , critica Darío, quien también explica que las acciones de protección y prevención tienen que estar arraigadas en medios de comunicación y periodistas, pero lo más alarmante es que no hay a quién acudir ni a quién exigirle justicia y seguridad.

Los fotorreporteros cubrían notas policiacas y salieron un tiempo de esa entidad por amenazas. Sus casos fueron reportados al gobierno federal por Artículo 19 luego de presentar un reporte a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El Estado condena, elabora promesas falsas de justicia, sin resultados. Darío Ramírez comentó que la inacción y el silencio de las autoridades se alientan futuras agresiones.

Hace un año se vivió la mayor descomposición en materia de seguridad en Veracruz, recordó Ramírez, entonces asesinaron a cuatro reporteros y el gobernador Javier Duarte dijo que se haría justicia, pero las investigaciones no avanzan.

Un año más tarde asesinan a Regina Martínez y las palabras del funcionario se repiten. Obviamente ya no les creemos, la evidencia es clara .

Si bien la responsabilidad de garantizar derechos fundamentales como la libre expresión y el acceso a la información es del Estado, la sociedad tiene un pendiente con los profesionales de la información, al no preocuparse por los asesinatos y niveles de violencia contra la prensa. ¿Por qué la sociedad no se preocupa?, preguntó Ramírez.

Setenta periodistas han sido asesinados en 12 años; 45 de ellos en el sexenio del presidente Felipe Calderón, detalló el activista, 13 han desaparecido desde el 2000.

Uno de los países más peligrosos en Latinoamérica es Honduras y tuvo cinco casos durante el 2010. En México fueron 11 en el mismo periodo.

Los números de México son irreales, no tienen comparación , destacó Darío Ramírez.

ana.langner@eleconomista.mx