Jorge Luis Sierra es uno de los periodistas mexicanos que mejor conoce la frontera de Tamaulipas y la situación de sus colegas en el estado. El diagnóstico es complejo, pero Sierra encuentra una luz al final del túnel: Internet.

La sociedad está como los medios, amenazada y aterrada; las organizaciones formales mantienen un perfil muy bajo. La gente ve la manera de sobrevivir. Es un acto heroico, pues se las ingenian para sobrevivir en un campo de batalla y calcular a qué hora pueden salir, qué vehículo pueden usar .

Agrega: Los medios sociales son los que se han ocupado de contar lo que ocurre, hay páginas locales de Internet que la gente aprovecha, dejando comentarios anónimos. Los medios ya no están cumpliendo ningún papel informativo .

Las causas son claras, los medios están suprimidos en términos de libertad de expresión. Eso se ha agravado en los últimos meses. El narco les manda mensajes directos e indirectos . Sierra nos cuenta que en el estado un periodista promedio gana alrededor de 3,000 pesos mensuales y carece frecuentemente de la protección de su redacción, lo que los deja en una situación de entera vulnerabilidad.

Para agravar la situación, los delitos contra periodistas no son investigados realmente, porque son consignados como del fuero común .

Fue justamente Jorge Luis quien dio a conocer la historia de ocho periodistas secuestrados, dos de ellos fueron liberados; hubo tres, pero uno de ellos murió en el hospital a consecuencia de los golpes. Cuatro siguen desaparecidos y el octavo es un camarógrafo del que no hemos, siquiera, obtenido el nombre completo .

Por supuesto, la situación no es nueva, lleva años, justamente a los pocos días que llegué a Matamoros asesinaros a un periodista local, lo mataron con una tabla que se usa para mover la grasa del cerdo. Es lo que solían usar el Cártel del Golfo y Los Zetas. Con ellas, castigaban a los periodistas que no obedecían , nos cuenta Sierra.

Para el especialista, el posible rompimiento entre el Cártel del Golfo y Los Zetas puede ser un factor que haya agravado el nivel de violencia contra periodistas, pero el rompimiento no está confirmado, es lo que se dice en medios nacionales, porque es una versión originada en la inteligencia de Estados Unidos, pero hay varios expertos que cuestionan esta hipótesis .

Lo que sí parece incuestionable es el traslado de la violencia entre ciudades, lo mismo que pasó ahora en el estado, pasó hace seis años en elecciones municipales, sobre todo en Nuevo Laredo. Ahora el problema se ha movido a otras ciudades .

Si los ciudadanos están condenados al miedo y los medios al silencio, algunos espacios en línea proveen información y voz, ahí está el famoso #reynosafollow.

La gente en Tamaulipas es muy apegada a la tecnología. Hay un número muy intenso de conectividad y muchos medios en línea. La gente tiene celulares de última generación y están muy acostumbrados a intercambiar información gráfica e inmediata. La foto de Valentín Elizalde muerto llegó en minutos a todos los celulares de la frontera chica .

Para Sierra, el problema de veracidad de la información es secundario, pues realmente no ocurrió. Hablo de #reynosafollow en sus primeros 15 días, ya que, de los últimos días de marzo a los primeros días de abril, fue la única forma de informarse y expresarse .

Jorge Luis Sierra concluye la entrevista con un diagnóstico rotundo: En el DF hay un desconocimiento de lo que ocurre en la frontera, la información que llega rápido es poco precisa y cuando es precisa se tarda meses. No entienden aún cómo una herramienta como Twitter puede servirles, operan con criterios obsoletos .

Saldo 2003-2010

Van 60 periodistas asesinados

Artículo 19 es una organización dedicada a la promoción y defensa de la libertad de expresión en el mundo, su titular para México y Centroamérica, Darío Ramírez Salazar, compartió con El Economista el diagnóstico que han hecho para el caso mexicano.

Con base en la documentación que Artículo 19 ha hecho, en los últimos seis años se han asesinado a 60 periodistas, 60% de ellos en medios locales. Ante esta situación, la organización ha implementado medidas de protección para varios de ellos, cinco tan sólo en el 2009.

Estas medidas de protección incluyen el retiro del periodista de la zona de peligro y la provisión de un refugio temporal.

Uno de los datos más inquietantes mencionados por Ramírez Salazar es que 65% de los ataques de cualquier tipo a periodistas es originado por agentes del Estado, ya sean federales o locales; mientras que en 35% de los casos se desconoce su origen, pero son usualmente atribuidos al crimen organizado.

En abono a este hallazgo, el experto afirma que de los 12 periodistas desaparecidos desde el 2003, más de 70% investigaba vínculos entre autoridades y el crimen organizado.

Las conclusiones son poco optimistas: La fiscalía para agravios contra periodistas tiene 99% de inefectividad -y agrega- muchos casos se quedan en el limbo jurídico, donde la PGR cierra la investigación pero no pone fin a ésta , lo que impide el cobro de pensiones de viudez.

Asimismo, Artículo 19 ha descubierto con frecuencia ni siquiera se reporta la profesión del asesinado, como si ser periodista nada tuviera que ver con el homicidio, lo que deja los casos en manos de la justicia local .

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