Para expertos internacionales, la intención del presidente Andrés Manuel López Obrador de perdonar los delitos de corrupción cometidos antes de su gobierno, como parte de una justicia transicional, contraviene las recomendaciones que hacen organismos nacionales e internacionales en la materia.

Ésta y otras medidas, como la amnistía y la Guardia Nacional, son propuestas que, a decir de Wolfgang Kaleck y Anne Huffschmid, especialistas alemanes en derecho penal y derechos humanos, han sorprendido a la comunidad internacional ante el compromiso expreso de López Obrador de llevar a cabo una justicia transicional como parte de la pacificación del país.

“Me quedo impresionado de que el presidente mexicano es capaz de decir que hay que poner un punto final y ver hacia adelante; es una posición que en diferentes convenios de derecho penal internacional, pero también en muchos fallos y sentencias a nivel nacional e internacional, se han señalado y combatido”.

En conferencia, organizada por la fundación alemana Heinrich Böll Stiftung, Kaleck destacó que si el presidente mexicano mantiene estas propuestas, podría incluso recibir observaciones de órganos internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos o la Corte Internacional de La Haya.

Hizo además un llamado a que las medidas que implemente el nuevo gobierno en términos de este tipo de justicia, se discutan con las organizaciones de la sociedad civil y expertos pero, sobre todo, con las víctimas.

Kaleck, por otro lado, refirió que el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa fue determinante para que se visibilizaran más los ataques a defensores de derechos humanos, activistas, periodistas, la sociedad civil y a la propia población.

Sobre esto, Huffschmid agregó que si bien se logró que, como parte de la justicia transicional, se conformara la Comisión de la Verdad para este caso, hace falta que estas medidas se reproduzcan, de la mano de las víctimas, para los demás casos de violaciones graves a los derechos humanos que hoy siguen pendientes.

La especialista arguyó que entre los grandes desafíos del país está el “dejar de normalizar” la situación de violencia, además de que, ante el escenario actual, se debe replantear la forma en que hasta ahora se ha trabajado en el tema de la justicia, por medio de una labor conjunta de las autoridades con organizaciones civiles, expertos y poniendo en el centro a las víctimas.

Asimismo, se refirió a los foros de pacificación y reconciliación nacional —que López Obrador, entonces candidato ganador, organizó— al señalar que, si bien le pareció “reconfortante” que las familias de las víctimas y los activistas revivieran los movimientos de derechos humanos en América Latina, y que en México no habían tenido eco hasta ahora, advirtió que, a su parecer, no hubo ningún aprendizaje y, por el contrario, criticó que el nuevo gobierno insista en el tema del perdón.