La empresas transnacionales deben trabajar en México en tres ejes en materia de combate al cohecho: tráfico de influencias, peculado y desvíos de recursos y campañas políticas, consideró el director del área anticorrupción del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), Max Kaiser.

En el conversatorio “Los problemas nacionales y el derecho: las empresas y la corrupción”, en el Colegio Nacional, el directivo de la ONG indicó que a pesar de que las grandes empresas transnacionales conviven con diferentes marcos normativos anticorrupción de diferentes países y por lo cual tienen experiencia probada en el tema, en México deben considerar blindarse ante el entorno local.

“Hay diferentes formas de cometer (el soborno), entonces tienen que adaptarse a las diferentes formas que hay en México”, dijo el especialista.

Kaiser añadió que otro punto en el que deben poner énfasis las empresas son las campañas electorales, como la que se está desarrollando en la actualidad en el país, ya que son en estas fechas cuando se hacen los vínculos entre los candidatos y el sector privado.

“Lo que tenemos es un mercado de ofertas en el que ciertas personas del sector privado se acercan con los posibles candidatos y generan este vínculo que después va a ser pagado o con una concesión de obra pública o con una contratación de servicios, y va a haber a lo mejor sobreprecios y retrasos”, señaló.

Por su parte, la directora del área jurídica de la empresa General Motors, Iliana Martínez, refirió que, en el marco de actuación de la Ley General de Responsabilidades Administrativas, las empresas deben de hacerse responsables de los actos de corrupción en los que se puede vincular a sus empleados.