La canciller alemana, Angela Merkel, consideró que la introducción de un gravamen internacional a las transacciones financieras no arruinará los mercados, por lo que llamó al G-20 a que considere esta opción para lograr que las instituciones financieras participen en los costos de la crisis.

Voy a hacer campaña por ello en la Cumbre del G-20 el mes próximo en Toronto, agregó, al referirse a la propuesta que hará a los países industrializados y las naciones emergentes.

Esta medida fue apoyada por Francia, pues la ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, explicó que los planes de introducir un impuesto multinacional a los bancos y los fondos de cobertura se trataría en la reunión del G-20 de noviembre.

Una de las materias que espero se completen antes de fines del 2010, con suerte en la reunión de noviembre, es que finalmente gravemos a aquellos bancos y otras instituciones financieras como los fondos de cobertura , afirmó Lagarde en una conferencia financiera en Berlín.

Merkel propuso además, la creación de nueva agencia de calificación crediticia europea y una estrategia coordinada de salida de las medidas de estímulo.

Sin embargo, el viceministro asociado de Finanzas de Canadá, Tiff Macklem, dijo en la misma conferencia que parecía no existir consenso sobre un cobro a los bancos o un impuesto a las transacciones financieras antes de la cumbre, que tendrá lugar los días 26 y 27 de junio.

Por otra parte, Merkel se refirió a la importancia de recuperar la confianza en el euro y exigió endurecer la legislación.