El nuevo dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN) deberá ser una persona que sepa unir a los dos grupos en que está dividido el blanquiazul –denominados duros y blandos- o de lo contrario no podrá retener ni siquiera la alcaldía de Querétaro, consideró la doctora en Ciencias Sociales y especialista en partidos políticos Marta Gloria Morales Garza.

Esa persona podría ser el senador Guillermo Tamborrel Suárez, aseveró la también catedrática de la Universidad Autónoma de Querétaro.

En entrevista, aseguró que de los dos panistas que han manifestado su interés por dirigir los destinos del PAN, Erick Salas y José Luis Báez, el primero es quien más probabilidades tiene de alzarse con la dirigencia.

Ricardo Anaya (quien dejó la dirigencia estatal por una subsecretaría en la dependencia de Turismo federal) estaría tratando de dejar en su lugar a Erick Salas, quien es gente de los duros , afirmó.

La reñida pelea que sostienen los dos grupos del blanquiazul desde la década de los 60 se verá nuevamente el 26 de junio, cuando los 86 consejeros elegirán a su nuevo dirigente, comentó.

Morales Garza ve pocas probabilidades de que José Luis Báez, actual dirigente del Comité municipal de Acción Nacional en la capital del estado, pueda llevar las riendas del partido toda vez que no tiene una carrera fuerte al interior del partido.

A su vez, Guillermo Tamborrel aseguró que por esta vez no tiene ninguna intención de dirigir los destinos del PAN queretano, dado que no ha terminado el compromiso que asumió como Senador.

Estoy concentrado y con una enorme responsabilidad en el Senado. Tengo un compromiso con los queretanos , sostuvo, pero el nuevo dirigente estatal del PAN primero tendrá que afrontar varios retos.

Hay muchas cosas por hacer, estamos bastante golpeados en cuanto al ánimo del partido. Los panistas necesitamos reflexionar sobre lo mucho que se pudo hacer , aceptó Tamborrel Suárez.