El presidente Andrés Manuel López Obrador insistió este jueves que la demanda judicial que su gobierno interpuso en la víspera contra grandes fabricantes de armas estadounidenses no es una injerencia en las políticas de Washington.

"No es un hecho injerencista (sic), no es contra el gobierno de Estados Unidos, es un procedimiento civil porque nos afecta el que no haya control sobre la venta de las armas", dijo el mandatario durante su habitual conferencia matinal.

La acción judicial, presentada el miércoles ante una corte federal de Boston, denuncia un "comercio negligente e ilícito" que alienta el contrabando de dichas armas y la violencia del narcotráfico en el territorio mexicano.

Entre las compañías denunciadas se encuentran Smith & Wesson, Beretta, Colt, Glock, Century Arms, Ruger y Barrett, productores de al menos 68% de las más de medio millón de armas que se introducen ilegalmente a México cada año, según información incluida en el alegato judicial.

López Obrador reiteró que la demanda no va contra la segunda enmienda de la constitución de Estados Unidos que asegura a sus ciudadanos el derecho a poseer y portar armas.

El reclamo se enfoca en la forma de fabricación y venta de las armas "que llegan a nuestro país y causan muertes porque no hay ninguna limitación", agregó el presidente.

Recalcó también que los fabricantes estadounidenses "hacen armas a la medida de los clientes de México que se dedican a la delincuencia organizada", un argumento que está incluido en la demanda.

El litigio, sin precedentes en la relación bilateral según la cancillería, busca que las empresas compensen a México por los daños causados por sus "prácticas negligentes" con un monto que será determinado en el juicio.

Exige también que se desarrollen e implementen estándares razonables y verificables para "monitorear y disciplinar" a los distribuidores de armas.

"Es la primera vez que se hace un planteamiento así, cuidadoso, con apego a la legalidad y respetuoso de la independencia y de las leyes de Estados Unidos", afirmó López Obrador.

El tráfico ilícito de armas es un tema medular en la agenda de México y Estados Unidos, principal mercado de los poderosos y sanguinarios cárteles del narcotráfico.

Más de 17,000 asesinatos cometidos en 2019 involucraron el uso de armas traficadas ilícitamente desde el país vecino, según datos del gobierno mexicano.

Desde 2006 México acumula unos 300,000 asesinatos, la mayoría de ellos ligados al crimen organizado.