Luego de la detención de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón, el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió no adelantar ni hacer juicios contra el exmandatario mexicano.

“No quiero que se piense que se está atacando a Calderón pese al daño que nos hizo, no sólo a nosotros, sino al país, a partir del fraude electoral en 2006", expresó López Obrador durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional.

Sostuvo que él no hace leña del árbol caído; "no puedo hacer un juicio lapidario, no puedo condenar a nadie, ni a Calderón ni a García Luna, que es un presunto señalado".

El mandatario subrayó que la justicia se encargará de resolver ese asunto, por lo que tampoco puede adelantar vísperas.

Dijo que García Luna es presunto responsable de un delito y hay un proceso iniciado, pero no utilizará a su gobierno para perseguir a alguien, "nunca lo hemos hecho, es un asunto de principios, no vamos a fabricar delitos a nadie”.

López Obrador mencionó que la implicación contra García Luna, quien también fue director de la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI) creada en la gestión presidencial de Vicente Fox, se realizó a raíz de la detención y extradición del narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán.

El Ejecutivo federal consideró que se debe dar tiempo a la investigación que se realiza en Estados Unidos, así como a la de la Fiscalía General de la República (FGR) en México, pero también se debe seguir el rastro del dinero de los sobornos del narcotráfico que de acuerdo con las autoridades estadounidenses recibió el exsecretario de Seguridad federal.

“Se tiene que demostrar quién recibió ese dinero, a dónde fue ese dinero, cómo se repartió ese dinero, seguir la pista al dinero y conocer la verdad, pero no podemos nosotros adelantar ningún juicio, tenemos que actuar de manera responsable”, insistió.

El presidente López Obrador recalcó que no quiere que se piense que por la detención de García Luna se aprovecha desde su administración para atacar al expresidente Calderón.

“Entiendo que piensen que estamos actuando en este caso porque no nos conocen o no quieren reconocer que tenemos autoridad moral, y lo cierto es que es una derrota a un régimen autoritario, corrupto.

"Es un elemento de prueba de que ese modelo fracasó, porque todavía hay quienes insisten en que esa era la opción, la alternativa”, expuso López Obrador.