La respuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador a las protestas por feminicidios en el país es consistente con su modelo de comunicación: busca evitar que el problema se haga más grande mediáticamente y supere los temas que él trata de imponer en la agenda pública, explicó Gustavo López Montiel.

El politólogo, académico del Tecnológico de Monterrey dijo que, si bien la respuesta del jefe del Ejecutivo federal, no es la que la mayoría de la gente quiere escuchar, lo que demuestra es que no lo pueden obligar a hablar de temas que no están en su agenda.

Para López Montiel, el presidente López Obrador está consciente que si les da la razón públicamente a las manifestantes, en términos mediáticos el asunto se haría más grande y eso es lo que quiere evitar.

Expuso que, si se analiza con mayor detenimiento lo que está pasando en la discusión pública, aunque los feminicidios se han incrementado y han ocurrido casos mediáticamente destacados, lo que hay es una lucha por el control de la agenda mediática.

De acuerdo con el académico del Tecnológico de Monterrey, las respuestas más claras sobre lo que está ocurriendo sobre ese asunto en particular las dan otros funcionarios. Por eso ya hay una iniciativa de la Secretaría de Gobernación para reunirse con los grupos inconformes y con diversos actores gubernamentales para establecer una estrategia oficial para atender el problema.

El académico consideró que en el esquema del gobierno federal el tema de los feminicidios no lo ubican como un tema que le toque solucionar, sino a los gobiernos de los estados. Además, no aparece en su lista de temas, donde están los homicidios, pero no los feminicidios.

Destacó que se trata de una crisis planteada en términos mediáticos y, ciertamente, hay indignación social, pero ésta no se ha traducido en una gran manifestación pública que desestabilice al gobierno federal y una prueba de ello son las encuestas de su popularidad de los últimos días.

Para el gobierno, añadió, es un tema que causa indignación, pero no ha generado una movilización social que busque cuestionar su legitimidad”.

Es un tema que no está permeando en la sociedad y sólo se mantiene en el contexto de los medios y algunos grupos activos en redes sociales, mencionó.

El GCDMX reacciona tarde

En el caso del gobierno de la Ciudad de México, dijo que desde que se presionó a la administración de Claudia Sheinbaum para declarar la alerta de género se evidenció que era un tema que no le interesaba posicionar en la agenda política.

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