El candidato presidencial de Morena, PT y PES, Andrés Manuel López Obrador, dijo ver bien la reunión que tuvo el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Guerrero, Salvador Rangel Mendoza, con un líder del narcotráfico en la región, para acordar que no hubieran asesinato de candidatos.

"Yo no veo mal, yo no reprochó al Obispo de Chilapa que haya tenido esa reunión porque yo conozco la situación tan difícil que están viviendo en la montaña de Guerrero", afirmó  López Obrador.

Entrevistado en un momento de su gira proselitista por Coahuila, el abanderado presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia dijo que fue un buen acto del Obispo haberse atrevido a arriesgar su seguridad para pugnar por la seguridad de los candidatos y ciudadanos.

"Entonces qué bien que él se atrevió hacer eso y que se esté exhortando para que no haya violencia y que no le quiten la vida a nadie ni a candidatos ni a los ciudadanos", afirmó.

López Obrador dijo que en caso de ganar las elecciones del 1 de julio, cambiará la actual estrategia contra el crimen y el narcotráfico.

"Yo no quiero la guerra. Nosotros no vamos a seguir con la política del uso de la fuerza para enfrentar el problema de la inseguridad y la violencia. No vamos nosotros a utilizar los mismos métodos. Vamos a conseguir la paz mediante la atención a las causas que originaron la inseguridad y la violencia", refirió.

[email protected]