El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró, ante la virtual quiebra del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), que no hay crisis que no se pueda enfrentar.

“Vamos a salir adelante porque hay disciplina en el manejo de presupuesto, no hay corrupción, no hay lujos, no hay gastos superfluos”, dijo López Obrador.

En conferencia de prensa desde Palacio Nacional, el político tabasqueño insistió que con la reforma energética se apostó a destruir a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Y es que durante su comparecencia ante el Senado el titular de la Unidad de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud, Pedro Flores Jiménez, refirió que de acuerdo a estudios de los gastos de operaciones del sector salud al inicio de esta administración, se dio cuenta de la necesidad de al menos 10,000 millones de pesos.

En tanto Pedro Zenteno, director de Administración y Finanzas del ISSSTE, dijo en esa misma ocasión, que es necesario generar ahorro ya que existe un pasivo laboral superior a los 4,000 millones de pesos, a lo que se suman más de 17,000 juicios laborales que ponen, desde el punto de vista presupuestal, en riesgo a la institución.