El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo el miércoles que las fuerzas de seguridad mantendrán operativos para destruir plantíos de amapola y marihuana, mientras su administración implementa un prometido programa para sustituir cultivos ilícitos por frijol, maíz y árboles frutales.

Desde el inicio de su gestión, el mandatario se comprometió a apoyar a las empobrecidas comunidades que aseguran que se ven obligadas a realizar cultivos ilegales y ofreció dejar de perseguir a los sembradores; sin embargo, el proyecto hasta ahora no ha sido ejecutado.

El tema resurgió el miércoles durante la habitual conferencia de prensa de López Obrador luego de reportes de un enfrentamiento ocurrido en la víspera entre sembradores de amapola y militares en el estado Guerrero, en el suroeste del país.

"Eso se tiene que seguir haciendo (la destrucción de cultivos), pero al mismo tiempo hay que dar opciones, hay que dar alternativas, para que no se esté sólo combatiendo estas prácticas ilegales", aseveró el gobernante.

Imágenes divulgadas por medios locales mostraban a decenas de pobladores de la apartada comunidad Tlacotepec huyendo desesperados del arribo de un grupo de efectivos militares.

"Quieren que dejemos de sembrar amapola, pero cómo, de dónde vamos a vivir, yo tengo que alimentar a mi familia", dijo telefónicamente el campesino Santiago Sánchez, quien desde hace más de un año lidera una policía comunitaria de otra región creada para defenderse de supuestos ataques del Ejército.

México ha vivido más de una década de creciente violencia mientras las autoridades luchan por acabar con grupos delictivos que se dedican a la siembra, producción y tráfico de drogas, no obstante, lejos de contenerlos estos han diversificado sus actividades.

López Obrador admitió que en Guerrero han sido detectadas organizaciones delictivas que inusualmente están experimentando con nuevos cultivos de coca, y alertó sobre una creciente producción de otras drogas sintéticas en el país, como el letal fentanilo.