Representantes de la industria automotriz consideraron que el cambio de tarjeta de circulación en el Distrito Federal, es una medida parcial y local, que no resuelve el problema de inseguridad de los automotores.

Aunque el costo de la tarjeta será de 220 pesos y tendrá que renovarse cada trienio, el presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), Luis Gómez, dijo que todo gasto adicional para mantener un vehículo afecta al comercio de autos en México.

La medida 'tiene que estar acompañada del Registro Público Vehicular, no nada más hacer una nueva tarjeta de circulación que tenga un chip y que sirva para la base de datos de una entidad federativa', sostuvo.

Aunque recordó que el Repuve aún no opera, admitió que es un instrumento esencial de control de desarrollo del parque vehicular 'y nosotros desde aquí le hacemos un llamado a las autoridades para que aceleren el proceso de operación real del registro'.

En conferencia de prensa, Luis Gómez mencionó que la tarjeta con chip ya se utiliza para los vehículos nuevos, donde hay un impacto en el costo de la alta vehicular que puede corresponder al trámite.

'Todo lo que sea un costo para el consumidor afecta. Afecta el incremento del precio de la gasolina, la tenencia, el impuesto sobre automóviles nuevos, así como todos los costos que se agreguen', enfatizó.

Contrario a esa medida, puntualizó, en lo que se tiene que trabajar es en incentivar el comercio de vehículos en el país y ello significa reducir la carga al consumidor.

RDS