¿Hay necesidad de suprimir los abusos legales derivados de la figura del arraigo penal, incluida recientemente en la Constitución? Las opiniones son variadas.

En la Cámara de Diputados se discute, a propuesta de Juventino Castro y Castro (PRD), si se elimina dicha figura de la Carta Magna.

Y es que en opinión del Presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, el arraigo vulnera flagrantemente las garantías de los ciudadanos sometidos a él.

Tal parece que fue creada como parte de la represión del Estado a personas non gratas , arguye el exministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Inconforme, el sistema jurídico de la época, con la ausencia de un procedimiento que lo facultara a combatir la delincuencia organizada sin respetar el mandato constitucional, detalla el perredista, maniobró para reformar la Constitución, que no aceptaba por inconstitucional, facilitar sus tareas antigarantistas.

Finalmente lo lograron. Ahora nuestro texto fundamental autoriza para el tratamiento contra la libertad personal el caprichoso arraigo de las personas, que por no poder comprobárseles ninguna conducta ilícita reprochable ante la ley, ahora permiten negar la libertad en México .

De ahí que la reforma que legalizó el arraigo en el país, completamente, resulta no sólo una contradicción con el espíritu garantista de la Constitución Política producto de la Revolución de 1910, sino una falta total de la ética social y científica.

Para Alfonso Navarrete Prida (PRI), exprocurador de Justicia del Estado de México y exsubprocurador General de la República, lo que hay que evitar es el abuso, no la figura.

Se ha abusado de la figura del arraigo, se ha utilizado como método de investigación y no como una medida extrema para permitir desarrollar una investigación. Para cualquier procurador de justicia, que se le pregunte, es una figura útil, eficaz .

En México, precisa, el arraigo es por disposición del juez, a diferencia de otros países, como Alemania, en donde simplemente para investigar pueden detener a alguien hasta seis meses.

Pensemos en el caso de quien era pareja de la señora Alejandra Guzmán, cuando se le detuvo con unas pastillas, seis meses duró la investigación y bajo la tutela del órgano investigador, no del juez. Por lo tanto, creo que debe verse con una óptica distinta. En mi opinión debe prevalecer el arraigo .

¿No hay que quitar entonces, esa figura de la Constitución?

Yo creo que hay argumentos, pero que debe prevalecer, en este momento la utilidad de las herramientas del Estado para enfrentar la delincuencia y trabajar en perfeccionar a quienes se encargan de realizar investigaciones, con el fin de que no se abuse de la figura.

Desde su óptica, el juez de control debe ser más estricto con respecto a los indicios que pide al MP para otorgar un arraigo; si se eleva el requisito de que el juez sea el que dicte, asegura, con eso se abusará menos de la figura.

La discusión, explica, no debe ser si se elimina o no la figura del arraigo de la Constitución, porque en los hechos el problema seguiría siendo el mismo: nula capacidad de investigación de las autoridades encargadas y se le quitaría a las procuradurías un instrumento eficaz de combate al crimen.

Primero, la libertad

La posición de su correligionario Morelos Canseco Gómez, integrante de la Comisión de Puntos Constitucionales y quien suscribió con Castro y Castro la iniciativa de cambios a la Constitución para suprimir la figura del arraigo, es contraria a la suya.

Para cumplir con su obligación de investigar y perseguir los delitos federales que forman parte de la delincuencia organizada, dice, el Estado cuenta con todos los elementos para realizar sus tareas sin necesidad de inmovilizar a las personas mientras practica investigaciones.

Nos parece que el equilibrio de la acción del Estado debe ceder a la esfera de libertades de las personas .

El meollo del asunto radica, considera, en que si quienes en su momento son señalados de participar en actividades de delincuencia organizada, deben tener o no una disminución de sus derechos constitucionales.

Es importante la propuesta (de eliminar la figura del arraigo de la Constitución), porque se inscribe en una tradición de proteger de manera amplia las garantías de las personas y en particular, la de la libertad.

Cuando una persona es sometida a un arraigo, lo que quiere decir que no hay en el momento una acusación en su contra y que no puede conocer quién y de qué se le está acusando, la limitación de su libertad de movimiento constituye una reducción de su más amplia esfera de derechos , completa el tamaulipeco.

La introducción de la figura del arraigo en la Constitución formó parte de las reformas en materia de seguridad y justicia aprobadas hace dos años por la LX Legislatura.

Sin importar que se haya tratado de una reforma reciente, abunda, la adecuación de la norma que propone Juventino Castro, y que él suscribió, devolvería a nuestra norma suprema a la línea de los derechos humanos consagrados para los mexicanos en el pacto internacional de derechos civiles y políticos de las Naciones Unidas y en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Se evitaría que tengamos en la Constitución un régimen de menor libertad que el régimen que nuestro país ha señalado, para todos los mexicanos, al suscribir esos pactos internacionales .

Hacer más eficiente la tarea de investigación y la responsabilidad del ejercicio de representar el interés social en las averiguaciones, establece, debe implicar superar las capacidades de la institución investigadora, no inmovilizar o paralizar a las personas en sus actividades.

Hay un principio constitucional que es muy importante para la salvaguarda de las libertades de las personas en materia penal: la presunción de inocencia. Si ese principio, que es el que mayormente tutela la libertad de las personas, se ve en riesgo o ensombrecido por la posibilidad del arraigo, se vulnera una libertad.

No me parece algo consistente con el respeto a la libertad, principio esencial de la dignidad de las personas, mencionar que cuando se realiza alguna tarea de investigación, porque se tienen elementos que vinculan a esas personas con la delincuencia organizada, se les inmovilice y arraigue. Ahí tenemos una disminución de garantías .

Policía deformada

Jesús Ramírez Rangel, subcoordinador jurídico de la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional (PAN), opina que el problema en México es el modelo del sistema de seguridad pública y de justicia.

La policía no tiene facultades de investigación y además tenemos un problema de concepción sobre qué cuerpo de seguridad queremos. Si queremos una policía única estatal, como ha propuesto la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), o una policía única nacional para enfrentar el crimen organizado .

En el 2000, dice, el viejo régimen del PRI heredó a la primera administración federal de Acción Nacional, una policía deformada; lo único que nos dejaron fueron madrinas con charola.

Nos falta, como sociedad, como poder Legislativo y como país definir qué cuerpo de policía y de seguridad pública queremos, y a ese cuerpo profesional, respetarlo, darle facultades de investigación para que, en consecuencia, sea el juez quien autorice al Ministerio Público, con base en la información policiaca, si se arraiga o no .

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