En la búsqueda de su reelección como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump insistirá en la construcción del muro en la frontera con México, pero ya no argumentará que la valla sirve sólo para evitar la entrada de inmigrantes, sino para garantizarla seguridad nacional frenando el trasiego de drogas y al crimen organizado, consideró Jesús Peña.

El investigador del Departamento de Estudios de Población del Colegio de la Frontera Norte (Colef) refirió que no fue casual que el inicio de su campaña para la reelección en el 2020 lo hiciera en El Paso, Texas, a sólo 300 metros de Ciudad Juárez, Chihuahua, un cruce histórico, en el que, según el magnate estadounidense, se demostró que los muros impidieron el ingreso de delincuentes desde México.

“En su discurso llamó la atención que si bien sigue insistiendo con el muro, no sólo se centrará en los migrantes, ahora se va radicalizar hacia las drogas. Ya no va a usar el argumento de que los mexicanos violan, sino tratará el tema de seguridad, pero más enfocado a combatir las drogas y eso obviamente involucra a la frontera y al muro”.

En entrevista, el experto puntualizó que parte del potencial éxito del discurso de Trump reside en que en Estados Unidos prevalece una epidemia muy grande en materia de salud derivada del abuso de los opiáceos, que ha generado miles de muertes por año.

La mayoría de los estadounidenses que tiene ese problema de drogas vive en los bastiones republicanos, entonces creo que se va a conectar muy bien el discurso de Trump con esa población y tomará fuerza que la frontera representa un problemas de drogas, más que de migración.

Estados Unidos usa a México como tercer país

El académico de El Colef consideró que México está siendo usado por Estados Unidos como un tercer país seguro de facto, y parte de ello responde a que el gobierno federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador no ha fijado ni postura ni estrategia de cómo será la relación bilateral.

Hay muy poca cooperación a nivel federal entre el gobierno que ya lleva 100 días aquí en México y la Casa Blanca. Hemos visto que no se ha dado ningún acercamiento para hacer cosas de cooperación en ningún tema.

En ese sentido, consideró que esa inactividad de parte de México está siendo aprovechada por el gobierno de Estados Unidos para actuar unilateralmente.

“Estados Unidos nos está usando de tercer país seguro, sin preguntarle a nadie, pues, por lo menos debe tener una manera de cooperar con los problemas que genera la frontera”.

Refirió que los municipios de la frontera están siendo afectados por la gran cantidad de migrantes que se han quedado en territorio mexicano en busca de llegar a Estados Unidos, y a pesar de ello, parece que el gobierno de México ni tiene estrategia para atenderlos y tampoco le pide al vecino del norte o a otros países ayuda para resolver esta problemática en la que todos son corresponsables.

El tema de la seguridad fronteriza, dijo, ha sido analizado por el gobierno mexicano, cuando es evidente que para controlar la violencia, el trasiego de drogas y armas pasa por un trabajo coordinado entre México y Estados Unidos. Es imposible atender este tema sin una cooperación binacional, de hecho se puede involucrar a más países como a los de Centroamérica. A México le hace falta tener ese liderazgo y decir vamos a sentarnos con los gobiernos de otros países, no sólo de EU, para implementar una estrategia regional, porque si no, lo que estamos haciendo es sólo colocar parches al problema.

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