Dentro de los tantos cambios impuestos con la apresurada creación del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) que tal parece que quedará montado encima del Seguro Popular, hay un punto que no se ha analizado debidamente y es el referente a la postura de omisión en que quedan las entidades federativas de la República.

Con el nuevo organismo centralizado y controlado desde el centro, ya no tendrán decisión las entidades sobre la atención de la salud de sus habitantes.

La pregunta es: ¿por qué los gobernadores de los estados no se han pronunciado? ¿Su silencio obedece a que aceptan subordinar la salud al gobierno federal? ¿Qué dice la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) que preside el gobernador queretano Francisco Domínguez Servién? ¿La conformada comisión de Salud? Sería el momento de que operara. En lugar de ello reflejan una omisión total.

Se sabe que algunos estados han ido aceptando, quizá considerando que es más cómodo desentenderse y dejar el problema de la cobertura de salud a la Federación, pero hay otros que se resisten.

Está por verse en cuántas entidades sí se aplicará y en cuantas el Insabi simplemente no operará. Esto dificultará aún más la implementación de por sí compleja del nuevo organismo que prestará servicios de salud a la población sin seguridad social con la infraestructura y los recursos humanos de los servicios estatales de salud (los Sesa).

De manera informal se dice que 20 de 32 estados ya aceptaron la centralización con el Insabi, otros 11 estarían por no firmar, aunque no se han pronunciado rotundamente (es el caso de Guanajuato que ha insistido en que el Seguro Popular sí le ha funcionado) y uno ha manifestado claro desacuerdo. Es el caso de Jalisco cuyo gobernador Enrique Alfaro ha dicho enfáticamente que no firmará el acuerdo de colaboración con Insabi.

Conforme está la iniciativa ya aprobada en Diputados (y aún pendiente de revisión en el Senado), la operación del nuevo Insabi estará en manos no de las autoridades estatales de salud sino de la Federación, específicamente de Juan Ferrer como titular.

Bien lo explica el exsecretario de salud Julio Frenk y colaboradores en el ensayo “Instituto de Salud para el Bienestar: Vino viejo en botella rota”, recién publicado en la revista Nexos, donde hace ver que la decisión de volver a centralizar viola el Pacto Federal; se tomó sin haber consultado a las entidades federativas y sin evaluar de manera objetiva y transparente su viabilidad y sus posibles consecuencias, por lo que generará graves problemas operativos. Es un artículo obligado de leer.

Entre las múltiples consecuencias negativas que advierte Frenk en dicho artículo, firmado junto con los doctores Octavio Gómez Dantés, Héctor Arreola Ornelas y Felicia Marie Knaul, está una crucial: las cuentas no salen. El Insabi llevará al suicidio presupuestal de la Secretaría de Salud, pues los montos movilizados para financiar el paquete de servicios se quedan cortos en más de 75,000 millones de pesos. Y ello conforme cálculos sumamente conservadores.

Además, agréguese el descenso en las aportaciones estatales a la atención de la salud. Exponen los expertos que con la extinción del SP desaparece la obligación de las entidades federativas de contribuir con una “cuota solidaria estatal” al financiamiento de los servicios. Son cerca de 30,000 millones de pesos anuales; mucho menor que el subsidio federal, pero es una cuota significativa que se perderá.

Se movilizan los REPSS, sobre todo en Chiapas

Está por verse cómo le hará Juan Ferrer, titular del Seguro Popular, para poner orden con los más de 12,000 trabajadores de los regímenes estatales de protección social en salud (REPSS) en las entidades. La bancada legislativa de Morena no aceptó incluirlos en la nueva estructura del Insabi, como se propuso en una iniciativa rechazada; ahora les están desconociendo sus derechos laborales y ya se preparan movilizaciones que complicarán aún más el arranque del nuevo instituto. Y es en Chiapas donde precisamente se piensa operar el prototipo del Insabi, donde más inconformidad se ha generado.

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.