Indudablemente lo que hace algunos años parecía ser propio del tercer mundo, o sea la crisis e irresponsabilidad financiera, se ha trasladado a Europa.

Hay que recordar, sin embargo, que éste durante el siglo XX fue un continente devastado por la guerra y en el tema que nos interesa sufrió una crisis financiera también originada en Estados Unidos, pero peor manejada en Europa y con una filosofía no muy diversa de la actual. A saber que la austeridad es siempre maravillosa.

En general, uno puede pensar que esto es cierto pero invito al lector a realizar este ejercicio mental y de análisis: a partir de hoy todos nos volvemos austeros y dejamos de comprar todo menos lo indispensable en comida: no ropa (total ya tenemos), educación extra, vacaciones, entretenimiento, nada de coche (lo vendemos) sólo autobús y Metro, etcétera.

El gobierno, por su parte, también se vuelve austero: nada de obra pública, reduce a la mitad a sus empleados, rebaja gasto en educación y salud, entre otros. Si esto sucediera, en poco tiempo un alto porcentaje de todos nosotros no tendríamos trabajo y toda la economía caería en una deflación tal como sucedió en Europa en la década de los 30 y se repite actualmente. Una cosa es evitar gastos superfluos y otra es destruir una economía.

Los creadores de esta teoría son los alemanes, quienes en 1930 lograron tener a más de un tercio de sus trabajadores desocupados debido a la austeridad.

También existía un fetiche: en lugar del euro era el patrón oro. El resultado fue el ascenso de Hitler y la destrucción de Europa. Actualmente y habiendo aprendido la lección quieren que España, Grecia, Portugal, Italia y el que se deje apliquen esta austeridad sin importar el costo.

Por ejemplo, en España 25% de la población trabajadora está desocupada (50% para edades de entre 18 y 25 años). Los alemanes piensan que a ellos no les afectará el hecho que esos pueblos de flojos sufran.

RAZONES

Sin embargo, resulta claro que sí los perjudicará por varias razones:

-Cada vez estamos más cerca del punto donde sería mejor afrontar las consecuencias de abandonar el euro que de aplicar la austeridad. Y si alguien es beneficiado por el euro es Alemania, sin lugar a dudas.

-El sistema bancario cada vez está más comprometido y en caso de problemas agudos es difícil ver cómo los bancos alemanes (que no fueron nada austeros antes del 2008) saldrían ilesos.

-Las exportaciones alemanas deben sufrir al disminuir las compras de sus socios europeos. Alemania piensa que China sustituirá a sus clientes europeos, pero eso está por verse.

-La situación política ya está cambiando. Esta semana será elegido el socialista Hollande en lugar de Sarkozy, quien convirtió a Francia en mera comparsa de Alemania. En Holanda, la austeridad hará que las votaciones en septiembre sean de pronóstico.

-Se podría decir que toda la farsa de hermandad y solidaridad europea ha finalizado. Aquí cada quien ve para lo suyo, le cueste lo que le cueste al vecino y más si es éste es flojo o peor.

-La crisis no es sólo debida al crash del 2008. Responde sobre todo al hecho que la población europea es vieja y lo será más, y su sistema de bienestar social ya no responde a sus posibilidades financieras, incluida Alemania.

¿Qué se espera pues?

-Si no hay cambio de rumbo o alguna intervención de última hora, no se ve como España cumpla sus pronósticos de déficit. De hecho todos saben que no lo hará pero el meollo es cuándo se alcanzará el punto de quiebre donde la población de verdad diga basta.

-Aparte de lo anterior, la elección de Hollande debe significar el principio de una oposición al mandato alemán. Es claro que si los países como Grecia, Portugal e Irlanda (donde los corifeos alemanes comentan que la austeridad ha sido exitosa: ¿con un desempleo de 20% y no crecimiento neto desde el 2008?) no rechazan los mandatos alemanes, sufrirán una muerte lenta y sin esperanzas.

-Será interesante ver qué hace Italia, pues ya anunció que no cumplirá su objetivo de déficit. Dado que hay elecciones en el 2013 es difícil saber qué hará una clase política especialmente convenenciera y desprestigiada o bien si Monti será un candidato de unidad. Debido a que el lema en Italia es cambiar todo para que nada se modifique y a la relación de la industria y las finanzas italianas con Alemania, se puede pensar que los eventos no se desarrollarán como en España.

-La situación inglesa también se vuelve cada vez más volátil. Después de la austeridad a la inglesa, el país sigue sin crecer, no se ven trazas de recuperación y la recesión es peor y ha durado más que en los años 30.

Si Francia se aleja del dictat alemán, puede haber presiones sobre el gobierno conservador.

-En Estados Unidos el optimismo va en bajada ante el desempeño de las cifras de desempleo. La campaña presidencial se centrará en el tema económico, pero es probable que sin otro estímulo (el llamado QE3) la economía crezca muy lentamente. Además la crisis europea sigue afectando al mercado.

-Como siempre lo mencionamos, México está sujeto a los vaivenes de su vecino y no hay mucho que pueda hacer sino esperar que Estados Unidos no se desacelere.

*Esteban Martina es doctor en Física en la UNAM. Su interés principal ha sido la valuación y análisis de riesgo de activos financieros, especialmente opciones y otros derivados. Actualmente es socio director de PRO Consulting.

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